Por Andrés Torterola
En la última sesión de la Junta Departamental de Salto, el edil del Frente Amplio Walter Campos señaló que, desde hace más de quince años, se encuentra en estudio la implementación de la Central Hortícola del Norte como política de gobierno departamental. Recordó que ya existe una construcción avanzada y que las autoridades han otorgado una prórroga para el traslado de los operadores a una zona más adecuada para la comercialización, dado que se trata de un punto estratégico de la ciudad.
TRADICIÓN
Históricamente, los mercados de Salto se ubicaron en áreas céntricas, como el tradicional Mercado 18 de Julio o el Mercado Nuevo, hoy convertido en el Museo del Hombre y la Tecnología. Con el tiempo, la actividad comercial se fue desplazando hacia zonas periféricas, especialmente al este, cerca de la terminal ferroviaria, donde aún permanecen numerosos galpones, muchos de ellos en desuso.
SIN AUTORIZACIÓN
Campos subrayó que el reciente incendio en el Mercado Regional del Norte obliga a buscar una solución definitiva que debe ser analizada y discutida con todos los actores, a fin de concretar el traslado. Además, advirtió que existen puntos de venta que funcionan sin habilitación en predios públicos y sin autorización municipal, lo que refuerza la necesidad de avanzar hacia espacios formales y adecuados para la actividad. El constante movimiento de vehículos pesados en zonas que no están preparadas para ese tipo de tránsito provoca un deterioro acelerado de las calles, generando desgaste, roturas y afectando la circulación en los alrededores. Esta situación, según se ha señalado, evidencia la necesidad de ordenar la actividad y trasladarla a un espacio adecuado.
REPRESENTANTES DE TODOS LOS SECTORES
El edil frenteamplista expresó que la propuesta presentada en la Junta Departamental debe ejecutarse de manera coordinada, estableciendo un calendario preciso que contemple plazos reales para el traslado y la participación de todos los actores involucrados. Consideró fundamental la conformación de una comisión integrada por representantes del gobierno departamental —tanto del Ejecutivo como del Legislativo— junto a las autoridades de la Central Hortícola del Norte y los operadores interesados. Sostuvo que se trata de un asunto con impacto económico directo, por lo que resulta indispensable analizar mecanismos de apoyo para facilitar la transición. Entre ellos, mencionó la posibilidad de otorgar exoneraciones o bonificaciones temporales, con períodos que podrían extenderse entre seis meses y un año, de modo de promover el traslado sin afectar la viabilidad de los emprendimientos involucrados.