Pasar al contenido principal
Domingo 15 de Agosto, 2021 41 vistas

El balance semanal fue positivo para la soja

El balance semanal fue positivo para los precios de la soja en la Bolsa de Chicago, donde los contratos septiembre y noviembre sumaron un 2,14 y un 2,11%, al pasar de 493,93 a 504,49 y de 491,17 a 501,55 dólares por tonelada. Entre los fundamentos que alentaron las ganancias se destacaron la sucesión de nuevas ventas confirmadas por el USDA y los ajustes hechos por el organismo en su informe mensual sobre el rinde y la cosecha estadounidense.
Sobre el primero de los fundamentos, el viernes el USDA confirmó nuevas operaciones de venta de soja y acumuló así siete jornadas consecutivas de anuncios positivos sobre la demanda de la oleaginosa, algo que el mercado venía reclamando en las semanas precedentes. En estas siete ruedas el volumen total comercializado sumó 1.711.200 toneladas que, con la excepción de 200 toneladas que correspondieron a la campaña 2020/2021, fueron por grano del nuevo ciclo comercial. De ese total, 653.000 toneladas fueron adjudicadas nominalmente a China y el resto, a destinos desconocidos.
El efecto positivo de estas ventas se complementó con el reporte semanal sobre las exportaciones estadounidenses, en este caso para el segmento del 30 de julio al 5 de agosto, donde el USDA relevó el jueves ventas de soja 2020/2021 por 96.900 toneladas, por encima de las 11.400 toneladas del reporte anterior y dentro del rango esperado por los operadores, que fue desde cancelaciones por 100.000 toneladas a ventas por 100.000 toneladas.
Los negocios con soja 2021/2022 fueron reportados en 1.120.300 toneladas, por encima de las 424.800 toneladas de la semana anterior y del rango estimado por los privados, de entre 500.000 y 900.000 toneladas.
Y respecto del segundo fundamento alcista, que fue el informe mensual que el USDA difundió el jueves, es importante señalar que si bien en esa jornada el efecto resultó neutro sobre los precios, sus cifras dejan en claro que la ajustada relación que se vivió en la campaña 2020/2021 entre la oferta y la demanda persistirá en el nuevo ciclo comercial 2021/2022, porque el clima no fue el ideal que el mercado se planteó en el inicio de las siembras. Ese es un principio de fortaleza coyuntural para los precios que, claro, luego tiene que ser validado y sostenido por la demanda.
En el repaso de las cifras dadas por el USDA, para la campaña 2020/2021 hizo recortes sobre la molienda y las exportaciones estadounidense que lo llevaron a elevar de 3,66 a 4,34 millones de toneladas su estimación sobre las existencias finales, un volumen que superó los 4,03 millones previstos por los privados. Ahí está uno de los factores que limitaron una lectura alcista del reporte global en la rueda del jueves, que se potenció en el hecho de que la demanda china fue reducida de 98 a 97 millones de toneladas.
Acerca de la nueva campaña, y en función del análisis del estado de los cultivos, el USDA sinceró sus expectativas y redujo de 34,16 a 33,63 quintales por hectárea la estimación para el rinde promedio nacional, contra los 33,89 quintales previstos por los privados y frente a los 33,76 quintales del ciclo precedente. Por esta caída de la expectativa de rendimientos, el volumen de la cosecha fue proyectado en 118,08 millones de toneladas, abajo de los 119,88 millones del mes pasado y de los 119,07 millones calculados por los operadores en la previa del reporte oficial.
Para el resto de las variables comerciales, y con el dato del aumento del stock inicial de 3,66 a 4,34 millones de toneladas, el USDA redujo de 60,56 a 60,01 millones de toneladas la molienda y de 63,81 a 63,24 millones el uso total, en tanto que las exportaciones fueron ajustadas de 56,47 a 55,93 millones. Así, el volumen de las existencias finales fue prácticamente mantenido estable, dado que la variación fue de 4,22 a 4,21 millones de toneladas, un dato que igualmente quedó debajo de los 4,33 millones previstos por los privados.
Esa falta de cambios sobre las existencias finales pese a la reducción de la cosecha y el ajuste de 102 a 101 millones de toneladas hecho sobre las compras chinas de la nueva temporada también fueron datos que atentaron contra la firmeza de las cotizaciones el jueves. Sin embargo, si se los analiza en profundidad, ninguno de los dos modifica el hecho de que las reservas estadounidenses siguen en uno de los niveles históricos más bajos, que vuelven al mercado vulnerable a eventualidades, cuanto todavía restan transitar varias semanas hasta el inicio de la cosecha y, luego, hasta su término.