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Lunes 14 de Junio, 2021 19 vistas

“El fútbol siempre fue lo más grande en mi vida”

Nacido en el barrio Williams, aprendió a jugar al fútbol desde niño descalzo y sobre la escarcha. Luego, marcó una etapa distinta del fútbol salteño, de mucho sacrificio para entrenar y jugar en Sud América, Nacional, Con los Mismos Colores de Bella Unión, Wanderers de Artigas y selección. Un terrible zaguero con mucha personalidad, Miguel “Chapeletti” Alvez cuenta su historia en el fútbol a CAMBIO.
«Me crié en el barrio Williams, por Avenida Concordia, a una cuadra antes de la sede de Sud América. Me emociono al contar lo que fueron mis comienzos. Desde niño cuando tuve uso de razón, corriendo descalzo detrás de una pelota con lo gurises de mi edad en el barrio. Como todo, en aquella linda época arrancamos con la clásica pelota de trapo, después fuimos mejorando. Recuerdo los pelotazos con el frío, pero era lo que había para jugar a la pelota en la calle, vereda, campito cercano. Hasta jugar con la pelota de cuero, un peligro si salía el pincho y te pegaba en la cara cuando íbamos a cabecear. ¡Había que entrarle! Siempre me gustó jugar atrás, de zaguero, desde niño hasta que me retiro del fútbol. Solo una vez en mi vida jugué de volante, que fue en Gladiador con el ‘Pichu’ Vargas, que me lleva a jugar una liguilla. Yo estaba jugando en Bella Unión, entonces juego como volante delante de la línea de cuatro. Siempre jugué atrás recuerdo pasar horas después que llegábamos de la escuela, jugando en la cancha de Sud América, que era donde hoy está la Cárcel. Salían los tales picados, además nos quedábamos a mirar cuando había prácticas de Sud América».
LOS ENCONTRONAZOS CON ROBERTO
«Yo soy el más chico de mis cuatro hermanos; Ruben, fue arquero en Parque Solari, Dogomar que jugó en Gladiador, Dublín Central, Universitario, y Roberto, el más conocido para ustedes. Con él siempre jugamos de contrarios, desde gurises en el campito que se iban juntando todos, y después había que elegir uno y uno. Desde ahí ya jugábamos de contrarios, después en el fútbol salteño muchos años él en Salto Uruguay y yo en Nacional, que dentro de la cancha si habremos tenido grandes encontronazos, cada uno defendiendo lo suyo, él al igual que yo siempre mantuvimos dentro de la cancha ese liderazgo».
«Mi padre el ‘Cheche’ Alvez fue centrofootbal, número 9, goleador, jugó en Gladiador y fue más conocido en Nacional, por eso yo después quería jugar en Nacional. Cuando estaba en Sud América y la gente de Nacional me vino a buscar fue mi gran anhelo. Él fue jugador de selección, fue jugador de la década de los 60, recuerdo él tenía una bicicleta grande con una parrilla atrás donde me llevaba a mí cuando iba a practicar a Gladiador, o sea del barrio Williams al barrio Artigas. Para mí el fútbol siempre fue lo más grande en mi vida. Mi padre primero fue guarda de ómnibus y después Policía. Con esta nota me hacen volver muchos años atrás que recuerdos, también la enseñanza que nos dejó desde chico nuestro padre, que era muy recto y sobre todo nos enseñó a ser buenas personas, buena gente más que nada.»
DE IASA A NACIONAL
«Mi debut en el primero de Sud América con 16 años en Intermedia, el técnico era un Militar Incer Castillo, me puso de compañero de zaga con Juvenal Quiroga, el aquero Jorge Sagradini un día frío. En camión nos veníamos del barrio Williams a jugar en cancha de River, ante Progreso, que tenía un gran equipo, época del ‘Chueco’ Quintero, pero yo tenía eso de haber nacido en un barrio, criado jugando al fútbol, era de esos gurises atrevidos para jugar al fútbol, no se olvide que estaba acostumbrado a jugar descalzo en el frío, en el campito sobre la helada, cosas que hoy no existen más. Por eso me costó mucho en un principio calzarme zapatos de fútbol, que no eran los que se usan ahora, eran de cuero duro, con tapones de clavos, había que adaptarse a caminar y a correr. Por eso, digo el fútbol para mí, de repente estoy equivocado, es muy fácil de jugarlo bien, ya está inventado, no hay que hacer nada más, hay que jugarlo de la mejor forma, es solo ponerse las pilas y tener ganas para jugarlo con mucha responsabilidad. Hoy el 70% del fútbol es el aspecto físico. Antes se entrenaba martes y jueves, los martes la parte física y los jueves fútbol, hoy mínimo hay que entrenar cuatro veces en la semana. Otra cosa importante en mi carrera fue cuando la gente de Nacional fue a mi casa, para que jugara con ellos. Fueron a mi casa Basilicio Da Silva que era el técnico, me había visto jugar, fue a mi casa con un gran dirigente de Nacional como el ‘Gogo’ Feris».
«Inolvidable el Nacional de 1987, un cuadrazo para ascender a la ‘A’, le ganamos la liguilla a Hindú 3 a 2 y el partido extra 3 a 1. Los dos partidos empezamos perdiendo. El arquero Neira, línea de cuatro Cuenca, yo, el ‘Mono’ Gómez y Ezequiel Niz, en el medio ‘Puchero’ Gómez, ‘Topo’ De los Santos y el ‘Lengua’ Escobar, media punta Álvaro Minelli, Carrera y el ‘Gringo’ Cavani, también jugaban: Pablo Irigoyen, ‘Pelado’ Torres, David Bisio, Javier Andión, el técnico era ‘Pichirica’ Fagúndez. Hasta antes de la pandemia nos reuníamos una vez al año en la chacra del “Gogo” Feris en el Chircal, yo agarraba mi camioneta y me iba para Salto, recuerdo hasta el último asado estaba vivo ‘Pichirica’ Fagúndez, se formó un grupo que prevaleció en el tiempo por lo que significó ese campeonato.