«En el 95′ alcancé a jugar unos partidos con River en la ‘A’. En cancha de Nacional con Nacional me mando un gran partido. Me había venido a ver el técnico y el ayudante de Rampla, Porteiro y Pérez. Ahora hay mucho video e internet, pero antes había que ir a ver y sacar conclusiones en vivo y en directo. Después fueron a la sede de River, donde estuvimos conversando y como a River le servía la oferta, se concretó mi pase a Rampla, para jugar el Clausura del 95′. Estuve un año y medio en Rampla, hicimos una buena campaña, en el 96′ River de Montevideo me pretendía, pero como en Rampla me habían tratado bien y les había dado la palabra, seguí. En el 96′ anduvimos bien, aunque de los 12 meses del año nos quedaron debiendo 7. Seguíamos entrenando por cuenta nuestra en el Prado y terminamos segundos. En la liguilla anduvimos bien, lo que posibilitó que al año siguiente Peñarol se interesara en mí».
«Fue un gran orgullo haber integrado aquel plantel de Peñarol del 97′ que logra el segundo quinquenio de su historia. Siempre digo que cuando uno es niño mira los pósters de los cuadros grandes como Peñarol y siempre sueña con estar ahí, cosa que se cumplió en mi vida».
«Jugué con jugadores famosos que habían jugado en Europa, de selección. Estábamos en Brasil jugando la Libertadores y en el Hotel le llega la oferta a Gonzalo De los Santos para jugar en España. Igual quedaron jugadores para jugar en el medio conmigo como Marcelo De Souza y Nicolás Rotundo, con mucha trayectoria. Fue otra linda alegría que me dio la vida haber sido parte de ese Peñarol, así como haber jugado Libertadores, contra Gremio, Cerro Porteño, Boca. La primera vez que viajo en avión fue a Colombia, le ganamos a Millonarios, donde hacía tiempo no se ganaba, con Atletico Nacional también. Partidos internacionales afuera fue lo más lindo, fuimos a Chile, Bolivia en la altura, un sacrificio complicado y pude jugar ante el Bolívar en Santa Cruz de la Sierra».
«A los niños de River y de Salto; busquen en el día a día cumplir ese sueño»
«En el 99′ pasé a River, después a Liverpool y de ahí al fútbol de El Salvador, en el Club Deportivo Fas. El presidente y el entrenador fueron en 2001 hasta Montevideo, me convencieron y me fui a jugar a Centroamérica. También jugué en Costa Rica de 2003 a 2005. Hasta Indonesia fuimos tres uruguayos, los primros en abrir ese mercado, del que no teníamos idea. Viajamos 48 horas para llegar y estuvimos dos años. Nos trataron bien, un país fuerte económicamente. Volvimos a El Salvador, a jugar en Once Lobos, en el 2007 en Guatemala, en un equipo que se llama Chuapa, para en 2008 terminar la carrera jugando en Nacional de Salto».
«En 2009 inicié el curso de entrenador de fútbol, ahí ya en El Salvador nuevamente, donde empiezo a dirigir niños, después adolescentes, hasta primera. Me tocó dirigir las divisiones menores de Fas y salimos campeones. Fui ayudante de primera en Fas dos años y en primera en San Pablo y Atlético Comalapa, donde hemos peleado hasta la final. También dirigí en primera Audax y Dep. Once».
«Hoy estoy trabajando en un proyecto de un colegio con niños desde primero hasta tercer año de liceo. Los sábados participamos de actividades con ex-jugadores, para no perder la costumbre de jugar al fútbol, hacemos muchos partidos benéficos».
«El fútbol deja vivencias, enseñanzas, la posibildad de poder viajar, conocer. Son, entre comillas, ciertos privilegios; abre puertas, y la sumatoria de cultura y conocimiento deja una forma de vida, por eso el fútbol es y será lo más lindo en la vida de la gente. Un mensaje final a los niños de River y de Salto; que sigan buscando en el día a día cumplir ese sueño de llegar lejos, desde el entrenamiento, buscando ganarse ese lugarcito en la categoría que sea empezando desde abajo, para un día jugar en primera, la selección. Eso va a abrir muchas puertas al fútbol profesional, cada uno gana su oportunidad, nadie regala nada, que tomen el fútbol con pasión».