Pablo Bonet Cabrera
Cuando usted reciba esta edición de CAMBIO en su casa, vamos a estar a un día de cumplir 15 meses de esta administración departamental. El 11 de Julio de 2025 fue la asunción del intendente Carlos Albisu. Un viernes frío pero esperanzador. Un fin de semana que además marcó el final de 10 años de abandono y postergación del departamento que supo ser el más importante y próspero del interior del país. Fue el fin de 10 años de notoria decadencia.
Ese día comenzó un duro pero fuerte trabajo a varios frentes. El reordenamiento administrativo interno, el análisis y estudio de la situación económica y financiera, el relevamiento del estado de la flota, del estado de los edificios pertenecientes a la comuna, de la realidad de los funcionarios y muchos aspectos más. Fueron meses donde se tuvieron que tomar importantes decisiones diarias, muchas de ellas agradables y otras que se debían tomar aunque no fueran “simpáticas”. Pero siempre el norte fue y es muy claro. Esta administración fue elegida por el pueblo de Salto para reorganizar el caos de la Intendencia y emprender acciones que pongan en prioridad el resultado positivo para toda la población y no para algunos.
Así es que se pensó cuando se elaboró el presupuesto quinquenal, cuando se priorizaron gastos e inversiones, cuando se ordenaron las acciones de cara al quinquenio.
Hoy estamos a 15 meses de esa difícil largada pero con la situación interna y la acción diaria en un punto antagónicamente mejor que meses atrás.
Hoy se sabe cuántos funcionarios tiene la Intendencia, pero especialmente donde trabajan y que trabajo hacen. No hay funcionarios fantasmas que solo figuran en papeles y recibos de sueldos. No hay monotributistas recorriendo las calles repartiendo folletería política electoral. Esa relación de dependencia con la Intendencia, donde no tenían posibilidad de sacar licencia y cobrar salario vacacional y aguinaldo, hoy fue sustituida por la una contratación a través de una fundación que le brinda al trabajador todos sus derechos sociales, controla sus asistencias y realizará talleres de formación y capacitación.
Hoy se sabe cuánta maquinaria y cuadrillas tiene la Dirección de Obras trabajando en la ciudad y el interior del departamento. Se han encaminado varios trabajos con el equipo de la Intendencia y con contratos con privados para lograr el objetivo de tener un Salto Transitable.
Hoy se tiene claridad económica y financiera, lo que permite acceder a un fideicomiso con ventajas financieras para la Intendencia que lleva a pagar mucho menos de intereses que experiencias anteriores.
Hoy ya se han intervenido muchos espacios públicos, mejorando su estado general, su iluminación, permitiendo el uso del mismo por parte de los vecinos. Se han recuperado espacios abandonados, olvidados.
Hoy se tiene claro que las mismas recetas de siempre, que no han dado buenos resultados se deben cambiar por otras, con el objetivo de que la función del servicio sea cumplida. De ahí que se encaminó la tercerización del servicio de recolección de la ciudad.
A 15 meses de haber comenzado la gestión, podemos decir sin dudar que estamos parados firmes y seguros donde antes era muy parecido a un pantano. Podemos afirmar que hay una planificación de cara a los cuatro años siguientes, con obras y objetivos claros.
Tenemos claro que el proceso llevará meses, que las obras no se hacen de un día para el otro, de un mes para el otro o de un año para el otro. Pero el camino se está recorriendo con convicción y firmeza.
La realidad actual nos permite afirmar que a 15 meses de haber comenzado la gestión, en todos los aspectos de la misma, estamos mejor que el día de la largada.