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Domingo 28 de Noviembre, 2021 20 vistas

“Enseñar a cocinar en Acisa es un desafío pero también una experiencia que enriquece el alma”

Por Mario Sancristóbal
Cuando las personas realizan en forma desinteresada acciones o actividades que benefician y mejoran la calidad de vida de otras, no hay más que aplaudir esa actitud, por eso CAMBIO mantuvo contacto con María “Magui” Dávila, para preguntarle cuales son las actividades que está realizando y nos dijo “Yo estudié gastronomía en el Instituto Politécnico de estudios en Montevideo y eso me permitió conocer y realizar todo tipo de preparaciones de cocina internacional y luego de recibirme volví a Salto. Yo me integré a Acisa (Asociación de Ciegos de Salto) porque mi hermana es ciega y al criarme con ella siempre me interesó todo lo que le pasaba y aprendí a observar cómo se desenvolvía en las diferentes actividades diarias de la casa, incluso cuando se quedaba sola. Durante mucho tiempo vengo acompañándola a la asociación y fue así que comencé a participar de las reuniones donde me propusieron colaborar y realizar actividades con los socios en la cocina. Y me encantó la idea aunque significaba un gran desafío, por el hecho de que había que estar con más de una persona ciega en la cocina, pero comenzamos y en la actualidad estoy dirigiendo clases de cocina para personas ciegas en Acisa”.
UNA EXPERIENCIA MARAVILLOSA
Dávila agregó que “Esta es una experiencia maravillosa porque los alumnos están muy contentos y lo que más llama la atención es el entusiasmo que demuestran en cada clase y las ganas de aprender que tienen”. Le preguntamos cuántos alumnos están en esta actividad y que nos comentara sobre el desarrollo de las clases. “Los grupos de trabajo son de 3 a 4 personas porque así se puede trabajar con comodidad. Las clases comenzaron hace poco tiempo porque esta actividad debe realizarse de manera presencial y con la pandemia era imposible hacerla. Las clases se realizan una vez a la semana y tienen una duración de dos horas y media por ahora”.
PROCESO EN BASE A LOS AVANCES
Indicó que “el proceso es lento porque primero se deben realizar varias rutinas, como la higiene de manos que es fundamental porque vamos a trabajar elaborando alimentos, pero ya se han acostumbrado al lugar y saben donde está ubicado cada elemento que necesitan para esa tarea. Una vez listos se ubica el grupo y comienza la clase que ya traigo preparada desde mi casa, y después de explicada la tarea se comienza a trabajar de a poquito, siempre cada uno tiene una tarea y ya conocen donde están las ollas, la vajilla y los ingredientes que se van a utilizar. Hay algunos que ya tienen experiencia y conocen más del tema e incluso al tacto pueden diferenciar por ejemplo la sal del azúcar, o también tenemos el caso de una alumna que es madre y conoce el manejo de utensilios porque tiene un hijo y le prepara diariamente por ejemplo el café.
ESTIMULACIÓN DE OTROS SENTIDOS
La aspiración es que se integren más personas y que se puedan realizar más clases durante la semana porque ese lapso de tiempo que estamos actualmente pasa muy rápido. Los insumos que se utilizan son colaboraciones o a veces algunos alumnos traen algo para aportar. Esta actividad es una forma de estimular y de que se vuelvan más independientes porque pueden estar en una casa con mucha contención y protección pero se vuelven dependientes y lo que se busca es que tengan independencia y manejo de tareas básicas en la casa. Otra cosa que destaco es que a pesar de ser ciegos son personas especiales con un muy buen desarrollo del olfato, el tacto y el oído.