Por Adrián Canosa.
Walter Tironi y Marcelo Gabrielli, en representación de la Comisión de Vecinos de PRODEA de la zona del Hipódromo de Salto, visitaron la redacción CAMBIO para denunciar graves problemas de contaminación ambiental que afectan a la comunidad desde hace varios años. Los representantes vecinales cuestionaron duramente las declaraciones de Ana Quintán (presidenta de la protectora) quien había afirmado que los problemas surgieron "tras múltiples demandas de un vecino lindero". Tironi fue categórico al desmentir esta versión: "En realidad nosotros como vecinos del hipódromo, recolectamos firmas hace como dos años. Todos los vecinos del hipódromo, no un vecino, una comunidad de bastante más de 35 firmas, 35 familias".
VERTIDO DE EFLUENTES
La situación denunciada incluye el vertido de efluentes cloacales al sistema pluvial de la calle Maroñas, donde se formó un "lagunón" que fue creciendo progresivamente. "Ellos empezaron a tirar ahí en el terreno de ellos y se generó como un lagunón que fue creciendo, creciendo, creciendo y después empezaron a tirar, abrieron un hueco", explicó Tironi, quien posee documentación fotográfica del problema. Los vecinos también denuncian la inadecuada gestión de residuos sólidos. "Enfrente a PRODEA, sacaban toda la materia al aire libre, embolsada en el pichero. Materia fecal de los perros", detalló Tironi.
IMPACTO EN LA
CALIDAD DE VIDA
Marcelo Gabrielli describió el impacto directo en la calidad de vida: "Cuando vas a retrocargar, vos no sabés lo que es el olor que queda por toda la noche. Ni te digo si hay viento, no podés, no sos dueño de en tu casa de sentarte a tomar un mate afuera del olor". Los vecinos presentaron la resolución del Ministerio de Ambiente del 13 de agosto de 2024, que ordena cesar el vertido de efluentes al canal pluvial y presenta varias intimaciones que, según denuncian, PRODEA no ha cumplido. "PRODEA fue notificada y nunca dio corte", señaló Tironi. "En ningún momento los vecinos le hicimos ninguna demanda a Prodea", aclaró Tironi, explicando que solo realizaron "diligencias preparatorias" a través de un abogado para conocer qué permisos tenía la protectora para sus actividades.
EVALUAR UN
FUTURO TRASLADO
La problemática se agrava por la ubicación de PRODEA en una zona de creciente desarrollo urbano, donde actualmente hay 600 perros en un predio que "debe ser apto para 300 perros", según los vecinos. Los vecinos no se oponen a la labor de protección animal, pero exigen soluciones: "Nosotros no tenemos nada contra PRODEA por la acción que hacen con los perros. Pero me parece que está ubicada en un lugar de amplio crecimiento, esa zona cada vez más poblada". Entre sus reclamos principales figuran la regularización del manejo de residuos sólidos en Avenida Concordia y el cumplimiento de las disposiciones ambientales vigentes. "Pretendemos que en algún momento Prodea se vaya de ese lugar o que achique un poco la cantidad de perros que tiene", manifestó Tironi.