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Jueves 06 de Agosto, 2026 71 vistas

Fotografías antiguas de Salto: Gregorio Martínez García: procurador, dirigente institucional y promotor de la educación filantrópica

Por Cary de los Santos Guibert 
DE ESPAÑA AL SALTO ORIENTAL
Gregorio Martínez García, conocido en la documentación de la época como Gregorio M. García, nació en 1836 en Cuenca de Campos, España, hijo de Dámaso Martínez y Aniceta García. Radicado en el Salto Oriental, desarrolló una reconocida trayectoria como procurador y rematador, desempeñando una intensa actividad profesional desde su escritorio ubicado en la antigua calle Valentín N.º 348, hoy comprendida entre las actuales Lavalleja y Joaquín Suárez. Formó una numerosa familia junto a Catalina Bidegain, con quien tuvo diez hijos: Eduardo, Carmen, Leonor, Gregorio, Manuela, Amalia, Matilde, Octavio, Abelardo y Ovidio.
AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
Además de su actividad profesional, Martínez García dedicó gran parte de su vida al servicio de las instituciones salteñas. Integró durante varios años la Comisión de Caridad del Hospital de Salto, presidió la Asociación Española de Socorros Mutuos entre 1895 y 1897 y fue uno de los directivos fundadores del Club Casino Uruguayo, actual Club Uruguay, participando también en numerosas comisiones de bien público. Su permanente compromiso con la vida social y asistencial lo convirtió en una figura respetada dentro de la colectividad española y de la sociedad salteña de fines del siglo XIX.
IMPULSOR DE LA LOGIA HIRAM 
Su actuación dentro de la masonería fue igualmente relevante. Iniciado en la Logia Unión en 1864, fue uno de los fundadores de la Logia Hiram en 1867 y su primer Venerable Maestro. En 1870 redactó el proyecto para construir el edificio destinado a la Logia Hiram y a la Escuela Filantrópica del Salto Oriental, promoviendo la campaña de recaudación que permitió adquirir el terreno donde funcionaría la institución. Al año siguiente, como tesorero, suscribió la escritura de compra junto a Luis Domínguez y Félix Suárez, contribuyendo decisivamente al nacimiento de uno de los centros educativos y filantrópicos más importantes de la ciudad.
UN LEGADO DE SERVICIO
Gregorio Martínez García falleció en Salto el 24 de septiembre de 1905, víctima de uremia. Su vida quedó asociada al ejercicio responsable de la profesión, al fortalecimiento de las instituciones civiles y al impulso de iniciativas educativas y solidarias que dejaron una profunda huella en la historia del Salto Oriental.