El derrame de un millón de litros de soda cáustica que provocó la multinacional finlandesa UPM y acabó con la fauna acuática del arroyo Sauce, además de dañar el río Negro, sigue generando repercusiones. l Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus) emitió un comunicado en el que afirma que el hecho no fue un “incidente en el sector de descarga de insumos”, tal como alegó la empresa en un comunicado, sino que se “relaciona directamente con el proceso de producción de celulosa”. Movus entiende que la compañía “mintió” y “ocultó información” en la comunicación que realizó el día después de detectado el vertido.
CONTAMINACIÓN
Los ambientalistas consideran que “el Ministerio de Ambiente actúa en este caso con injustificada liviandad, acompañando en sus declaraciones las de la empresa, que pretende que esto sea considerado como un incidente que se soluciona con una multa. Esto es en realidad el resultado de un procedimiento inadecuado, erróneo y negligente en el manejo de efluentes altamente contaminantes. Sosteniéndose en el principio de precaución, Movus pide a las autoridades “suspender la operativa de la planta hasta determinar fehacientemente el origen del desastre.
PROTECCIÓN DE LA FAUNA
La organización Conservación de Especies Nativas del Uruguay (Coendu) también publicó una misiva en la que cataloga el hecho como “de enorme gravedad ambiental”. “Nos muestra una vez más que los gobiernos ocultan información y de esta forma logran que la sociedad se mantenga creyente y sumisa”.