En el marco de una nueva entrega de viviendas a través del programa Rancho Cero, impulsado por la organización Cireneos, se volvió a poner sobre la mesa la urgente necesidad de vivienda digna que atraviesa el país. Andrés Verde, referente de la iniciativa, dialogó sobre el impacto de este proyecto y señaló que, de acuerdo con datos censales, se estima que alrededor de 150.000 personas en Uruguay carecen de un hogar en condiciones básicas de habitabilidad.
COSTOS DE LA SOLUCIÓN
Cada una de las soluciones habitacionales entregadas consiste en un módulo residencial con un valor de 15.000 dólares. Verde explicó que la viabilidad de estos hogares no es una tarea sencilla, sino el resultado directo del esfuerzo colectivo y de las donaciones de ciudadanos que deciden traccionar el proyecto. En ese sentido, definió a la organización como un canalizador de la solidaridad de los uruguayos. El sacerdote subrayó la urgencia de elevar los estándares mínimos de bienestar social en el país, manifestando que es inadmisible la persistencia de menores de edad residiendo en condiciones de extrema precariedad. Próximo a partir hacia una misión en el continente africano, Verde comparó ambas realidades y reflexionó que, si bien las escalas de pobreza son distintas, Uruguay no debería registrar en pleno año 2026 casos de niños que habitan estructuras de chapa con pisos de tierra y filtraciones de agua, expuestos a las inclemencias del clima local.
ESTRATEGIA ANTE LA PRECARIEDAD
La propuesta de Cireneos apunta a priorizar la erradicación de las situaciones habitacionales más críticas para luego dar paso a los procesos definitivos de realojo. El referente reconoció que el Estado avanza en los planes de realojamiento en cumplimiento de sus obligaciones, mientras que el sector civil interviene de manera complementaria para ofrecer un alivio transitorio pero inmediato a las familias afectadas. Las unidades entregadas consisten en estructuras modulares equipadas con dos dormitorios, baño, cocina, instalación eléctrica y ducha con agua caliente. Estas comodidades, consideradas elementales por gran parte de la población, constituyen un cambio sustancial para cientos de familias que carecen de servicios básicos en sus dinámicas diarias.
ARTICULACIÓN TERRITORIAL
El alcance del programa se logra mediante la coordinación con los gobiernos departamentales y diversas organizaciones que operan en territorio. En esta oportunidad, la intervención se realizó de forma conjunta con el Centro de Atención a la Infancia y a la Familia Santa Filomena y la Fundación Corazoncitos. La entrega benefició, entre otros casos, a una madre soltera a cargo de cinco hijos, y a niños bajo tratamiento médico de la mencionada fundación, para quienes regresar a un entorno habitacional insalubre no representaba una opción viable para su recuperación.