Por Alexandra Ledesma
Socióloga y Educadora Sexual
Durante años repetimos cual mantra aquella frase famosísima, archi-popular, “Billetera mata galán”, que mas que una frase seria una ley universal al momento de ponerse en pareja.
De todas formas no es un modo de vinculación que sorprenda, socialmente siempre se ha unido en matrimonio el amor con el poder, con el dinero o la conveniencia. Era el dinero en este caso, el único en poner de rodillas al cariño, al amor verdadero y sano, a la ternura, a la belleza. Pero... ¿es eso lo que realmente podría ser la base de un vínculo fuerte y real?
Hoy, en el tiempo en que la salud mental está en todas las portadas, y el bienestar ocupa un rol central en la vida de cualquier ser humano, la idea de la “billetera gorda” dejo de ser una de las características más buscadas en una pareja y es cuando surge otra idea, PAZ. Muchas cosas se toleran, se aceptan, todo en nombre de la estabilidad económica o de la atracción, pero algo NO negociable es la tranquilidad, esa tranquilidad que logra uno mismo y que puede compartir en un vínculo sano.
Llegar a obtener paz, se volvió el único requisito, ese nuevo lujo, muy por encima de lo material, la manera en que nos hablan, como nos tratan, como somos cuidados y respetados, en que al momento de volver al hogar, no se entienda que se vuelve al campo de batallas, que sea ese lugar que realmente lo consideramos un HOGAR.
La pregunta que debemos hacernos de forma obligatoria es ¿cómo me siento cuando estoy con el/ella? La respuesta puedo asegurarles, que les va a esclarecer, y de forma exacta, el vínculo que tienen, tuvieron o desearían tener.
Lo que antes conquistaba, hoy, se topa con otra realidad, otro criterio, otra vara con la que medir: la tranquilidad.
Hoy, la demanda es otra, personas sencillas, sin complicaciones, o que mínimamente no compliquen aquello que es simple, que no estén atrás del conflicto constantemente, que no generen tormentas en lugar de acuerdos, que no vivan a través de la reacción.
Ya no se corre detrás de los que “mantienen” de los que “proveen”, de los que tienen mucho en la billetera, ahora se pondera eso que no tiene precio pero si mucho valor, gente que no lastime, que no manipule, que no controle, que no confunda.
Tener paz, no solo re ordena todas nuestras prioridades, sino que establece nuevas, quizás en otro momento el físico en una persona era fundamental al elegir quedarnos en una relación, pero cuando hay paz emocional, eso pasa a otro plano, porque una persona bella no compensa la angustia, no compensa el malestar, las preocupaciones.
El carisma, el dinero, ya no tienen peso cuando estamos parados frente a una persona irresponsable emocionalmente, ya que tarde o temprano se torna agotador y la relación se rompe.
La buena nueva es que se prefiere estar paz, sobre cualquier promesa de amor que nunca llega a cumplirse. Esto no implica que no existan vínculos que prioricen la estabilidad económica, si que los hay, pero nunca a costa de nuestra estabilidad emocional.
Vivir en estado bélico no es ni ahí lo que se recomienda, el respeto, la buena comunicación, el buen trato, es lo ideal.
Por eso volvamos al refrán, y modifiquémoslo, billetera no mata galán, es la estabilidad emocional y la calma las que se encargan de ambos. La verdadera conquista es de quien regale esta tranquilidad, que sume, y repito, la pregunta dejo de ser (o así debería ser) ¿que tiene?, ahora es ¿cómo me hace sentir?
Jueves 20 de Noviembre, 2025 32 vistas