Este sábado 4 de noviembre a la hora 21 se presenta en el Mercado 18 de julio la obra de Yanely De Vecchi, “A calzón quitado”: confesiones de mi madre, con las actuaciones de Fabiana Beneditto y Camila Medina. Para conocer más detalles de la misma CAMBIO dialogó con su Directora Yanely De Vecchi.
TEATRO INDEPENDIENTE
El teatro independiente tiene, en nuestro país, antecedentes que permiten, en el presente, reconocer el esfuerzo, dedicación y arrojo de quienes, desde los albores de nuestra historia, llevaron, inhiesto, el estandarte de la cultura, relata De Vecchi. Salto no ha estado al margen en tal aspecto y la evolución del teatro ha experimentado, salvo excepciones, un constante desarrollo. En aquel 1983, en los albores de la recuperación democrática en Uruguay, Salto dio un paso al frente con “El Picadero” aquel grupo teatral dirigido por Margarita Muñoa y que nos legó integrantes que aún hoy, pugnan por continuar con el legado, sumando esfuerzos con “teatreros” de la época de Nidia Arenas o Cacho Astiazarán.
LA OBRA
“Desde hace algún tiempo, hemos podido apreciar obras teatrales en distintos espacios escénicos de nuestra ciudad, entre ellos el teatro Dámaso Antonio Larrañaga, escenario mayor de las expresiones culturales y fue, justamente nuestro coliseo que dio cabida”. El pasado viernes 27, en su Foyer, donde se estrenó “A calzón quitado” (Confesiones de mi madre) de Yanely De Vecchi y con las actuaciones de Fabiana Beneditto y Camila Medina. Desde ya, los salteños no estamos acostumbrados a puestas de escena teatrales en ese lugar que pudo ser acondicionado merced al trabajo de quienes apostaron a él, por lo que el Foyer, ese lugar muchas veces ignorado por la misma población o pocas veces utilizado por los actores culturales de Salto, mostró un aspecto distinto, agradable, sorprendente y cálido donde transcurrió la historia de una madre y una hija dispuestas a enfrentar aspectos familiares y personales postergados ante la cotidianidad y el complicado laberinto de las relaciones humanas.
LA TEMÁTICA
Una temática abordada con naturalidad y por momentos con humor; una guiñada al relacionamiento cómplice entre pares donde muchas veces hay que saltar pequeños escollos generacionales.
Un final abierto pero adivinable que logró la sonrisa de un público que se encontró con lo que se puede catalogar como “la vida misma”. Y no hablamos de un grupo de teatro sino de una heredera (actriz, autora y directora) de aquel grupo de la “Piba” Muñoa, que junto a dos templadas actrices decidieron apostar a esta obra y brindar un espectáculo por demás disfrutable. “A calzón quitado” (Confesiones de mi madre) continúa buscando y utilizando espacios no habituales a desarrollos teatrales por eso, irá nuevamente a escena, el sábado 4 de noviembre a partir de la hora 21, en el Mercado 18 de Julio, con entradas a $ 200 y el Sábado 11 en el Espacio Cultural “Eduardo Piñeiro”, también a partir de la hora 20.30. Sigamos apostando a los nuestros, a esos teatreros que bajo las candilejas de un escenario, dan vida a la vida misma.