Estudio Signorelli & Altamiranda
Ha tenido amplia difusión del acuerdo alcanzado por unanimidad hace poco más de un mes y que establece las condiciones de trabajo aplicables a la Industria de la Construcción.
Los dos aspectos centrales que se han destacado son la reducción gradual de la jornada semanal hasta llegar a 40 horas sin pérdida salarial, y la duración de cinco años del acuerdo, algo completamente inusual.
En cuanto al primer punto, la reducción horaria sin pérdida salarial se obtiene mediante la fórmula de ajuste pactada para cada etapa de la reducción, incorporando un incremento adicional del valor hora y del ticket de alimentación (1,82% en 2027, 1,87% en 2028, 1,93% en 2029 y 1,99% en 2030) compensando de esa forma las horas que se dejan de trabajar. Obviamente que estos valores se acumulan con los ajustes propios de la dinámica de los salarios.
Cabe aclarar que en este Sector en el año 1986 ya se introdujo una primera reducción, primero de 48 horas semanales a 46 y luego a 44.
Las horas semanales que surjan de la reducción solo podrán trabajarse si media acuerdo entre trabajadores y empresa, y en su caso se abonarán con los recargos legales correspondientes.
Esto trajo aparejado la creación de una Comisión de Productividad en la Construcción, un ámbito bipartito integrado por trabajadores y empleadores que busca profundizar el estudio de la productividad del sector, generar evidencia y construir una base común de información.
Pero este acuerdo, además de este tema que ha acaparado la atención, incluye otros aspectos, lo que pauta en buena medida que la negociación colectiva en nuestro país y en todo el mundo incorpora nuevos contenidos, muchos de ellos no salariales y que pasamos a mencionar.
Se ratifica el sistema de promoción del ingreso establecido en la anterior Ronda del Consejo de Salarios, ampliándose su ámbito de aplicación al Departamento de Canelones (con exclusión de su zona metropolitana) y los cupos se distribuyen por categoría, reservándose un 50% del total a mujeres y a algunos colectivos.
Prevé la elaboración de un diagnóstico a cargo del Fondo Social de la Construcción, sobre necesidades insatisfechas vinculadas a la primera infancia en el Departamento de Maldonado y en materia de salud se acuerda destinar una partida anual a un programa de prevención del cáncer de próstata, además de agregarse dos horas pagas por semestre para actividades de concientización en salud mental en obra.
Se incrementan las horas de recorrida de obra para delegados de seguridad de acuerdo a la la cantidad de operarios por obra y se duplica la entrega de ropa de trabajo a partir de abril de 2028.
Se reactivan las comisiones bipartitas y tripartitas para el seguimiento de trabajo migrante, productividad e incorporación de nuevas tecnologías, Observatorio de Relaciones Laborales, área social de la industria y de interpretación de beneficios.
Se genera un espacio para analizar un régimen jubilatorio especial para los trabajadores del sector, en una comisión que invitará a participar al MEF, al MTSS y al BPS.
Se promueve una modificación de la ley que regula el FOCER, con la finalidad de eliminar la ventana de espera actualmente vigente entre retiros de fondos de cesantía y una nueva distribución de aportes entre los fondos sociales de la construcción.
Como puede apreciarse, una batería importante de dispositivos.