Este invierno se ha caracterizado por tener mucha variación en las temperaturas. Por un lago hubo pocos días de frío polar y por otro el clima se comportó en forma inusual, con tarde cálidas y noches frías lo que generó una variación brusca de la temperatura en pocas horas y la ocurrencia de afecciones a nivel respiratorio. Los niños son los más vulnerables a estos cambios y son los que experimentan situaciones adversas a nivel respiratorio como anginas, asma, bonquiolitis o gripe. Las infecciones a nivel respiratorio se han registrado más en adolescentes que en algunos casos han tenido que necesitar soporte mecánico.
MANTENER MEDIDAS
Ante esta situación de inestabilidad respiratoria donde las infecciones de garganta son las que más casos a nivel pediátrico han reportado, los médicos aconsejan a los padres a tener especial cuidado con los niños chicos (menores a los 2 años), no desabrigarlos, evitar que circulen en horas de la noche y aconsejan que en lugares cerrados y sin ventilación se mantenga el uso de tapabocas. De acuerdo a lo expresado por los pediatras, el tapabocas es un elemento de seguridad que llegó para quedarse y tras ser instrumentado en la pandemia, se considera que es preventivo a las afecciones respiratorias en general.
VENTILACIÓN
Una de las medidas más efectivas para combatir las afecciones respiratorias, sobre todo en relación a las infecciones es ventilar los ambientes, especialmente el dormitorio de los niños y fundamentalmente si están atravesando una afección gripal.