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Comunicador no vidente relató su experiencia a estudiantes del Instituto de Formación Docente

En el marco de la carrera de Maestro en Primera Infancia del Instituto de Formación Docente «Rosa Silvestri» de Salto, el periodista no vidente Jesús Edgardo Diez desarrolló una charla sobre las personas de esta condición y su relacionamiento social, laboral y su inclusión en general. Fue organizada por el profesor Fabián Bochia en el marco de la materia Familia y Comunidad de primer año de la carrera de MPI.

UN APORTE CLAVE

El docente entendió clave el aporte de un actor como Jesús que luego de sufrir un accidente a los 34 años perdió la visión y hoy se ha integrado plenamente a la comunidad, dirige un programa de radio en Libertadores («Cantar de dos orillas») más una vida de familia que él mismo fue relatando. Uno de los grandes temas contados por el periodista y locutor fue el de las barreras que se erigen en toda la ciudad, por ejemplo, los contadores de UTE, que a él particularmente le han generado golpes en la cara pues es imposible saber de su existencia solo con el bastón.

UNA SOCIEDAD INCLUSIVA

A su vez explicó cómo debe tratarse a una persona no vidente, cuando se la quiere ayudar en la calle, la diferencia entre el no vidente que llegó a esa condición por un accidente o una enfermedad y el que nació en esa condición.

Contó que es muy bueno y lo ayudan mucho los choferes de la línea urbana de ómnibus municipal pues siempre están colaborando con indicaciones. También de la enorme mayoría de gente que en la calle le da una mano para cruzar, para orientarlo, para ayudarlo. A su vez fue contestando preguntas de las alumnas de esta carrera que desde hace cinco años se desarrolla en el Instituto de Formación Docente.

UNA AYUDA A LOS DEMÁS

Diez dijo que un gran tema es lograr que el ciego no sea sobreprotegido en su hogar, en su familia, y que dé pasos para salir, para integrarse a la calle, a la comunidad, y que él lo logró con un compañero no vidente que no quería salir de su casa, y con sus visitas fue logrando «sacarlo» y hoy anda por la calle normalmente. Pero que siempre es un desafío integrar a un ciego.

Finalmente, el disertante relató que en su hogar hoy cocina, arregla el baño y ha levantado muros de bloque en el fondo de la casa, con la ayuda de sus hijas, pero que la falta de visión no ha sido impedimento para que pueda llevar adelante un montón de tareas que a él le gustan y se siente capacitado para hacerlas, lo que fue muy valorado por las estudiantes.

60 AÑOS

La directora de la institución, profesora Silvia Jaureche, destacó la iniciativa apoyando que están abiertos a este tipo de jornadas donde también se suman al recuerdo por los 60 años del IFD que se cumplirán el próximo 24 de agosto.