El drenaje linfático manual es una técnica de masoterapia que consiste en aplicar masajes suaves sobre diferentes zonas del cuerpo con el objetivo de mejorar la circulación de la linfa y el sistema linfático. La función de esta técnica es la de mejorar la contracción automática de los vasos linfáticos, ayudando a eliminar edemas y otras alteraciones derivadas de una mala circulación de la linfa. Lucía Molina es Terapeuta. Se ha especializado en Terapias de Masajes y más específicamente en Drenaje Linfático Manual. Recibir un masaje de drenaje linfático manual es un placer y un beneficio en cualquier circunstancia. A los pocos minutos se nota cómo nuestro cuerpo se relaja hasta límites insospechados y maravillosos; se siente un relax y una calma muy agradable.
En esta entrevista nos detalla todo acerca de esta terapia donde las manos son claves en el proceso de sanación.
-¿Qué le llevó a ser masajista?
– Soy Terapeuta. Siempre me gusto serlo y me prepare para ello. Me especialicé en terapias de masajes y más específicamente en drenaje linfático manual. Mi vocación nació de la necesidad de poder ayudar a mejorar la salud de una manera natural.
Mediante el masaje en sus diferentes modalidades trabajando y conectando con mis manos.
-¿Cómo fue que se interesó por especializarse en este tipo de tratamiento?
-A medida que me iba especializando nacía en mis otras modalidades para realizar los tratamientos. Es así que la técnica de la masoterapia que se engloba en los campos de fisioterapia y la medicina alternativa la comencé a aplicar.
-¿Cuál es la clave para un buen masaje de drenaje linfático?
-El drenaje linfático es un masaje ligero, suave que se aplica directamente sobre el sistema circulatorio y cuyo objetivo es movilizar los líquidos del organismo para favorecer la eliminación de sustancias de desecho que se acumulan en líquido que ocupa el espacio entre las células.
Tiene que ser un masaje muy suave e indoloro, por lo que suele tener un efecto placentero y relajante. Las manos deben hacer un movimiento lento y repetitivo que debe seguir, en cierta medida, la dirección de los conductos linfáticos. El drenaje linfático no suele durar menos de una hora.
“El drenaje linfático cumple una doble función: depurar
y eliminar toxinas”
-¿El drenaje linfático está teniendo un gran interés en el mundo terapéutico? ¿Por qué?
-La importancia del masaje de drenaje linfático adquiere cada día más importancia en el mundo terapéutico. El sistema linfático cumple una doble función: depuración eliminar toxinas y sustancia de desecho. Protección al modular la respuesta del sistema inmunitario frente a bacterias, virus y otras sustancias extrañas que puedan llegar al interior del organismo. Actualmente se está presentando la demanda por parte del paciente a un tratamiento más individualizado, posiblemente gracias a la información buscada en internet. Lo que nos obliga a los terapeutas a salir de nuestro protocolo de tratamiento estándar para todo tipo edema linfático e integrar nuestros conocimientos al paciente y no a la patología.
En lo particular que empleo la técnica del drenaje linfático manual no está reservado para cualquier población en particular. Se pueden beneficiar todos los pacientes de todas las edades después de todo tipo de cirugías para controlar la inflamación y edema, repercutiendo directamente en la reducción del dolor y mejorando la movilidad y confort del paciente.
-¿Cuáles son los beneficios que aporta?
-Son muchos y variados. De ahí que una de las principales aplicaciones del drenaje linfático sea en la retención de líquidos, aunque en la medicina estética también se utiliza en el tratamiento de la celulitis, los problemas de circulación, las piernas cansadas, los procesos de cicatrización, el acné, los edemas, etc. También ayuda a reabsorber los líquidos. Tiene una acción sedante sobre el dolor. Reduce la inflamación.
También contribuye a mejorar las defensas del organismo y produce un efecto de relajación, por lo que se recomienda para situaciones de estrés. Yo lo recomiendo mucho porque es un buen tratamiento para la piel, favorece la circulación de la sangre ayudando a que no se formen bolsas y arrugas.
El tiempo que se va a necesitar son hasta diez sesiones de una duración de aproximadamente una hora para que los efectos sean perceptibles.
También la cantidad de sesiones va a depender de cada caso por ejemplo en la retención de líquidos puntual basta con 1 a 3 sesiones. Pero en caso de celulitis son necesarias entre 3 a 6 drenajes linfáticos como base aproximada. Las sesiones se pueden realizar 2 veces por semana.
En la mayoría de los casos los resultados se aprecian desde la primera sesión. Aunque no suelen ser visibles, se evidencia una mejoría en la circulación y los síntomas de cansancio y pesadez de piernas, pero en el caso de celulitis puede ser necesarios al menos 5 sesiones para un mayor resultado. La duración es muy variable en función de la tendencia a retener líquidos de cada persona. Esta tendencia depende de las características de cada individuo así como de sus hábitos de vida.
-¿Con que otros tratamientos se puede complementar el drenaje linfático?
-El tratamiento de drenaje linfático se complementa con vendaje compresivo leve y con preso terapia. Puede producir efecto relajante, cicatrizante y analgésico. Su principal función es drenante. Se recomienda en los siguientes casos: edemas, hematomas. Generalmente el drenaje linfático se lleva a cabo mediante los siguientes pasos comprobando sus beneficios; estimulación del sistema linfático, drenaje linfático facial, drenaje linfático en brazos y manos. También drenaje linfático de tórax y mamas y drenaje linfático de barriga.
