En paralelo, con el aumento de las temperaturas se suele dar el incremento de casos de virus intestinales. Este año no fue la excepción, ya que los casos registrados en febrero fueron notoriamente más que los dados en enero, según constataron las puertas de emergencia tanto del Hospital Salto como de la mutualista local. La gastroenterocolitis generalmente se presenta en épocas de verano, es ocasionada en más del 90% por un virus que afecta el tracto digestivo. Normalmente se manifiesta con dolor abdominal tipo cólico, se puede acompañar o no de nauseas, vómitos y en algunas ocasiones puede subir fiebre. En todos los casos se aconseja una buena hidratación, evitar las comidas que sean grasosas o que estén muy condimentadas y en caso de persistencia o en niños se aconseja la consulta nuevamente al médico.
EL CALOR PROVOCA MALESTAR
Al margen de las comidas abundantes o que generan problemas estomacales, el calor descompensa y hace que las ingestas sean aún “más pesadas” que en otra época del año. Muchas veces en vacaciones se come de más o se ingiere alguna bebida distintas y eso lleva a que se desencadenen cuadros de diarrea o vómitos. En los niños suele ser muy común que al estar en piscinas o lugares de baños recreativos, muchas veces tragan agua y eso puede generarles alguna molestia o desarrollar algún problema gastrointestinal. Frutas y verduras frescas, jugos hechos en el momento, bebidas frías y saludables, suelen ser los recomendados para el verano.