En una jornada marcada por la tensión gremial y la urgencia asistencial, la Directora del Hospital Regional de Salto, la Dra. Gabriela González, rompió el silencio para esclarecer la controvertida decisión de intervenir la Sala de Asistencia Integral, un espacio que los funcionarios reclaman como propio. La jerarca defendió la medida como una acción sanitaria imperativa ante un brote bacteriano que pone en riesgo la seguridad de todo el centro de salud.
PRIORIDAD EPIDEMIOLÓGICA
La Dra. González explicó que la institución se enfrenta actualmente a una situación epidemiológica crítica que obligó a reestructurar los servicios de internación de forma inmediata. Según detalló la directora, se detectó un grupo de pacientes colonizados por una bacteria de alto nivel de contagio, lo que generó la necesidad urgente de un sector de aislamiento estricto. «Necesitamos aislar a estos pacientes para evitar el contagio al resto de los usuarios. En un solo día pasamos de diez a catorce pacientes afectados», señaló González, subrayando que no disponían de otro sector que cumpliera con las condiciones técnicas de aislamiento que sí ofrece la sala en disputa.
«CUMPLIMOS CON PASOS CORRECTOS»
Frente a las acusaciones de los trabajadores —quienes denunciaron una «usurpación» de un espacio que ellos mismos reacondicionaron con recursos propios hace décadas—, la Directora fue enfática al afirmar que la administración no actuó de forma arbitraria ni unilateral. González aseguró que se realizaron las comunicaciones pertinentes antes de proceder al traslado de los pacientes. «Hicimos los pasos adecuados: avisamos a la presidenta del gremio y pusimos en conocimiento a la regional de ASSE», afirmó. Con estas declaraciones, la jerarca busca desmentir la versión de los funcionarios que sostenían no haber sido consultados previamente sobre el cambio de destino de la sala.
SALUD COLECTIVA
A pesar de reconocer el valor afectivo y el esfuerzo histórico que los funcionarios han puesto en la mejora de dicha sala, la Dra. González fue clara al separar el sentimiento de pertenencia de la responsabilidad médica. Para la dirección, el uso del espacio es una «necesidad real y momentánea» que trasciende cualquier interpretación administrativa o gremial.
- El argumento oficial: La salud de los usuarios y de los propios trabajadores está por encima de la exclusividad de un sector.
- La postura ante el reclamo: La directora restó peso a las quejas sobre la falta de autorización, insistiendo en que la prioridad de una dirección de hospital debe ser siempre el funcionamiento correcto y seguro de la asistencia.
SEGURIDAD SANITARIA
El contacto con la prensa se produjo minutos antes de que la Dra. González partiera hacia el sur del país por gestiones oficiales, dejando en claro que, para la dirección, el tema está cerrado bajo la lógica de la emergencia sanitaria. «Es una necesidad desde el punto de vista de la salud, no solo de los funcionarios, sino de todos los usuarios y trabajadores del Hospital Salto. Cada uno debe hacerse cargo de sus interpretaciones, pero la realidad es la necesidad asistencial», sentenció. Mientras tanto, el clima en el nosocomio salteño permanece en una tensa calma, con ambas versiones sobre la mesa: un gremio que siente vulnerado su patrimonio histórico y una dirección que apela al «bien común» para gestionar una crisis bacteriana que no da tregua.