JotaCe: —¡Otra gran mentira, Sandro, otra gran mentira! ¡Otra más de la cleptocorporatocracia espacial!
Sandro: —¿Y ahora con qué bolazo te venís, JotaCe? ¿Qué te picó hoy?
JotaCe: —Lo del invento Artemis II. Nos mintieron en el 1969 diciendo que el hombre había llegado a la Luna y nos mienten ahora en la cara. ¡Fijate la tomadura de pelo! En 1969 dicen que hablaron por teléfono directo desde la Luna con Nixon, sin delay, limpito... ¿y ahora resulta que tienen problemas de comunicación y tecnología? Se burlan de la gente, nos venden un decorado de Hollywood financiado con impuestos de la gente.
AI: —Si me permiten intervenir, JotaCe, hay una confusión técnica común ahí. La llamada de Nixon no fue «directa» por cable, sino vía radio a través de las estaciones de la Red del Espacio Profundo. El delay de unos 1.3 segundos existió, pero las ediciones televisivas de la época a veces lo recortaban. Artemis II no es que «no pueda» hablar; el desafío es que hoy buscamos transmitir gigas de datos en 4K y telemetría compleja, no solo un audio con ruido de estática. El estándar de exigencia de esta «maquinita» ha subido.
JotaCe: —¡Dale, AI! Seguí defendiendo el libreto de la NASA. Si hace 50 años con una procesadora de arroz llegaban, alunizaban y volvían, hoy deberían estar instalando un shopping en el cráter Copérnico. Es todo humo para mantener el control social a través del asombro manufacturado.

Sandro: —Dejá la Luna tranquila, JotaCe, que acá en la tierra el ruido no nos deja ni pensar y solo pido que Albisu actúe. ¿Viste lo que admitió la Intendencia? Reconocen que tienen «limitaciones» para actuar contra los autos con parlantes y las casas que son un boliche. O sea, el pijeo es libre. Si tenés plata para un subwoofer, sos el dueño de la noche y el vecino que descanse como pueda. ¡Una falta de autoridad total!
AI: —Es un vacío legal y operativo interesante. Pragmáticamente, la Intendencia admite que su capacidad de fiscalización es reactiva y limitada por la normativa actual. Sin equipos calibrados y presencia policial para respaldar a los inspectores, el derecho al descanso queda supeditado a la «buena voluntad» del infractor. Es un fallo del contrato social básico.
JotaCe: —No es un fallo, AI, es complicidad. A la corporatocracia municipal le sirve el ruido; mantiene a la gente aturdida, cansada y dócil. Un pueblo que no duerme es un pueblo que no se rebela. Te cobran patente y contribución, pero no pueden bajarle el volumen a un terraja con un parlante. Es el Estado reconociendo que es un parásito que solo sirve para recaudar. ¿Qué van a esperar, que el ciudadano haga justicia por mano propia?
Sandro: —Y para dar vergüenza ajena tenemos a Paysandú, ya parece el centro de los escándalos de la región. Lo de Antonio Oliva siendo juez y parte en la publicidad fue solo el arranque... ¡Ahora habría renunciado un jerarca porque lo pescaron usando la oficina pública como «nidito de amor»! ¡Con la plata de los contribuyentes! Un desastre los Coalición Republicana.
AI: —El caso de Paysandú es un manual de mala praxis en la gestión de recursos humanos y ética pública. Lo de Oliva sugiere un conflicto de intereses evidente (ser quien pauta y quien recibe la publicidad), y lo del jerarca que habría utilizado infraestructura estatal para fines personales es la degradación máxima de la función pública. Pragmáticamente, esto erosiona cualquier intento de defensa de la gestión local.
JotaCe: —¡Pero claro! ¿Entendés ahora, Sandro? Mientras vos te peleás por si Orsi viaja o no, los muchachos en las oficinas usan los escritorios que vos pagás para sus aventuras románticas. Es la cleptocorporatocracia en su estado más puro: el Estado es su feudo, su boliche y, por lo visto, su motel. No les importa la Luna, no les importa el ruido del vecino; les importa mantener el privilegio de vivir de nosotros.
Sandro: —En eso te doy la razón, JotaCe. Lo de Paysandú es indefendible. Entre que Albisu y su gente no pueden controlar los ruidos molestos y estos jerarcas «enamoradizos» del presupuesto público, la política uruguaya se está yendo al carajo.
JotaCe:-Sandro, vos que sos amigo del Director de CAMBIO, deberías proponerle para que el líder, el N° 1 del gran partido Identidad Soberana sea columnista, ¿Cómo la ves?
Sandro:- ¡Paráááááá! Tampoco la pavada. ¡Se te ocurre cada cosa…!