Pasar al contenido principal
Lunes 30 de Marzo, 2026 75 vistas

En el inicio de la Semana Santa Monseñor Fajardo presidió el Domingo de Ramos

En una jornada marcada por la devoción y el reencuentro de la comunidad cristiana, el Señor Obispo, Monseñor Arturo Fajardo, presidió este domingo la tradicional procesión y la Santa Misa en la Iglesia Catedral, dando inicio formal a las celebraciones de la Semana Santa.
La festividad del Domingo de Ramos, que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, comenzó con la bendición de los ramos en las cercanías del templo. Bajo un clima de recogimiento, una multitud de fieles acompañó la imagen de Cristo, portando palmas y olivos como símbolo de renovación espiritual.
UN LLAMADO A LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR 
Durante la solemne liturgia en la Catedral, Monseñor Fajardo compartió un mensaje profundo y movilizador, centrado en la importancia de vivir estos días no solo como una tradición, sino como una oportunidad de cambio personal. «Que estos días santos nos ayuden a renovar nuestro corazón, para caminar con Jesús, acompañarlo en su pasión y abrirnos a la esperanza de su Resurrección», expresó el Obispo durante su homilía.
El prelado instó a los presentes a no ser meros espectadores de los ritos litúrgicos, sino a involucrarse activamente en el camino de la fe, buscando en la figura de Jesús la fuerza necesaria para enfrentar los desafíos cotidianos con una mirada esperanzadora.
EL CAMINO HACIA LA PASCUA 
Con esta celebración, la Diócesis inicia el ciclo más importante del calendario litúrgico. La agenda de la Semana Santa continuará con las celebraciones del Triduo Pascual, donde se recordará la Última Cena, la Pasión de Cristo y, finalmente, la vigilia de la Resurrección.
La masiva concurrencia en la Catedral refleja la vigencia de esta fe que, en palabras de Fajardo, busca transformar el corazón del hombre para caminar en unidad y esperanza.