Pablo Bonet Cabrera
Comenzó el debate en la Junta Departamental sobre el proyecto de la Intendencia de Salto de tercerizar parte del servicio de recolección de nuestra ciudad.
Comenzó e inmediatamente surgieron las primeras voces en contra. ¿Quiénes? En primer lugar, el PIT-CNT y Adeoms, luego, la bancada de ediles del Partido Comunista. No la bancada de ediles del FA, sino solo la del PCU (detalle no menor).
La bancada de ediles el PCU, obviamente integrada por comunistas, Adeoms presidida desde hace más de una década por un militante comunista y el PIT-CNT, encabezado a nivel departamental, por una dirigente comunista.
¿Los argumentos? Los mismos de siempre, que apuntan a que se digan las cosas, no como son, sino como ellos quieren que se escuchen. Hablan de privatización y no de tercerización, lo cual tiene una sustancial diferencia. No es lo mismo que una persona venda una casa, a que la alquile. Su casa no va a dejar de ser suya por alquilarla (tercerizarla), y los inquilinos deben cuidarla y mantenerla, teniendo obligaciones legales que surgen del propio contrato suscripto. Si vendes la vivienda, el ex propietario ya no tiene más poder ni control sobre ella. Por tal motivo, en el caso de la vivienda, como el de la recolección, claramente no es lo mismo la tercerización que la privatización.
Pongamos otro ejemplo. Tercerizar es lo que hizo el Frente Amplio en la Intendencia de Montevideo en el año 2004 y ninguna administración la cambio, inclusive la encabezada por la comunista Ana Olivera. Pregunta lógica…¿Sirve allá pero no acá?
Esto demuestra que más que una postura sincera y convincente, este trío encabezado por el Partido Comunista, solo está haciendo una movida politiquera.
Pero como dice el título, es cuestión de rascar un poco nomás. El sector de recolección de la Intendencia es uno de los sectores donde el actual presidente de Adeoms tiene más apoyo electoral. Es de los sectores donde muchas veces se plantean conflictos y enfrentamientos con la administración. Con esta obvio, no con las dos anteriores donde, o casualidad, aparece otro militante comunista, primero como director de Hacienda y luego como Secretario General.
Hemos notado como en las últimas movilizaciones realizadas por Adeoms, la del reclamo de los 291 y esta, son pocas las dependencias y municipales que se suman. Claramente, quienes encabezan la misma han perdido poder de convencimiento entre los trabajadores.
El Partido Comunista, como siempre lo hace, porque es su forma de actuar, modifica la realidad, el discurso y adecuan los eslóganes para que sean a medida de sus intereses y no de la realidad.
Pongo un ejemplo actual. Cuando se debatió el tema del convenio colectivo que firmó Adeoms con la administración pasada que le daba un pretendido valor jurídico superior al mismo, emparejándolo con un decreto departamental, quienes encabezan el sindicato expresaron que la Intendencia “no reconoce ni respeta los convenios colectivos”.
Esta es una afirmación voluntariamente errónea que va a tono con ese mecanismo de debate que tienen mediante el cual, modificar el sentido de las acciones de los otros, es su señal característica.
Pero miremos más allá de lo que ocurre en nuestra ciudad. Este partido de ideología marxista leninista es el mismo que afirma y defiende lo que ocurre en Cuba, a lo cual le llaman “democracia diferente”. Es el mismo que afirmó que en Venezuela hubo elecciones transparentes y que Maduro fue electo democráticamente. El mismo cuyos militantes han viajado muchísimas veces a Cuba y Venezuela a apoyar y defender los dictadores. El mismo que llamó a su partido “Democracia Avanzada”, cuando en su manifiesto se habla de dictadura del proletariado como una fase de transición en la que la clase trabajadora detenta el poder político y el control del Estado para desmantelar el sistema capitalista. Pero esto será motivo de una próxima columna.