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Domingo 01 de Marzo, 2026 97 vistas

Escuela Hiram: oficios gratuitos que “dignifican” y un bordado que vuelve al auge por su fuerte salida laboral

Por Melisa Ferradini
Aprender un oficio sigue siendo hoy una herramienta concreta de independencia económica y desarrollo personal. En la Escuela Filantrópica Hiram, desde hace años, la formación en costura -y ahora también en bordado- se sostiene con un objetivo claro: que quienes asisten encuentren una verdadera salida laboral y de manera gratuita. En diálogo con CAMBIO, la Tallerista Elena Zunini explica que la meta siempre fue clara: “La directiva trabaja con el objetivo de que sea una salida laboral”. 
EMPRENDIMIENTOS PERSONALES 
Ha evolucionado mucho el interés por aprender. A lo largo de los años surgieron numerosos emprendimientos personales. Para Zunini, el aprendizaje técnico debe complementarse con herramientas de gestión. “Cuando empecé no había capacitaciones. Hoy existen propuestas como Salto Emprende, ANDE, las PYMES o el Centro Comercial, donde aprendés en talleres a sacar costos, a tratar al cliente, marketing, packaging, cómo presentar tu producto. Yo hice todos esos cursos y son gratuitos. Siempre les digo a las mujeres que los aprovechen porque eso es desarrollo personal”, relata. 
EL IMPULSO DEL BORDADO 
La incorporación de máquinas bordadoras responde a una necesidad concreta del taller. “Un día me preguntaron qué le haría falta y dije: una máquina bordadora. Porque con eso complementamos muchísimo el trabajo”. El entusiasmo creció tras una exposición de fin de curso, donde muchas alumnas presentaron prendas intervenidas. “Se empezaron a entusiasmar tanto que querían aprender a bordar a mano. Pedí bastidores e hilos. Hay una chica que ya tiene su emprendimiento y hace cosas muy lindas”. Actualmente el taller cuenta con máquinas familiares, overlock familiares e industriales de última generación y rectas industriales. Ahora se suman dos máquinas bordadoras. “No es lo mismo hablar de algo que tener la herramienta para mostrarlo y practicarlo”. 
LAS TÉCNICAS DE TRABAJO 
Sobre las técnicas, explica: “El bordado a mano es un trabajo artesanal, muy lindo si lo hacés prolijo y combinas bien los colores. Se pueden hacer cosas hermosísimas. El bordado a máquina queda muy lindo también, pero es más industrial. Para poner nombres en túnicas, delantales, bolsos o manteles, la máquina ayuda mucho más”. “El bordado vuelve a su auge”, relata. Recuerda incluso que su propio apronte de novia fue bordado a mano. “Capaz que vuelve, porque está volviendo tanto el bordado”. Además, destaca una dimensión inesperada del taller: “Ha llegado gente mandada por médicos a aprender a bordar, a coser o tejer como parte de una terapia. Te entretienes y me parece que es curativo”, nos cuenta. 
HERRAMIENTAS QUE ABREN PUERTAS 
El impacto de las donaciones empresariales es, en sus palabras, “fabuloso, importantísimo”. No solo por la enseñanza, sino por la inserción laboral. “No es lo mismo una máquina familiar que una industrial. Si llegás a una prueba en un taller y no la conocés, te vas a estresar y quizás no te contraten. Acá pueden practicar y prepararse”. Por cualquier consulta comunicarse al Telef.473 33675 o en calle Treinta y Tres No. 49.