Con la llegada de los primeros fríos intensos, la solidaridad se activa en el ámbito académico. El Foro Universitario ha anunciado oficialmente el lanzamiento de su «Campaña de Abrigo», una iniciativa que busca tender un puente entre la comunidad estudiantil y aquellos ciudadanos que enfrentan situaciones de vulnerabilidad social y climática. La campaña nace de una reflexión profunda sobre la desigualdad estructural que se hace más evidente durante los meses de invierno. Según los organizadores, el frío representa un desafío crítico para cientos de familias que carecen de los recursos necesarios para mantener una protección adecuada y una nutrición suficiente.
«EL FRÍO NO ES IGUAL PARA TODOS”
Mientras para algunos es solo una estación más, para otros representa un riesgo real a la salud y al bienestar básico. Nuestra meta es transformar la empatía en acción directa», expresaron desde la organización al invitar a la ciudadanía a sumarse. Ya se habilitó un centro de recepción de donaciones estratégicamente ubicado para facilitar la participación de estudiantes, docentes y vecinos en general. La convocatoria no solo se limita a prendas de vestir, sino que también hace un llamado a la donación de alimentos, reconociendo que la nutrición es un factor clave para enfrentar las inclemencias del tiempo. Los organizadores han hecho especial énfasis en la calidad de las donaciones de indumentaria. Se solicita que la ropa entregada se encuentre en buen estado de conservación y debidamente limpia, con el fin de respetar la dignidad de los destinatarios. Asimismo, se recibirán alimentos no perecederos que permitan una distribución logística eficiente y segura.
PUNTO DE RECEPCIÓN
Los interesados en colaborar pueden acercar sus donaciones al Cenur Litoral Norte, ubicado en la calle Gral. Fructuoso Rivera 1350. El punto de recepción está localizado en el primer piso, justo al lado de la portería del edificio. Esta iniciativa consolida el rol del Foro Universitario como un actor relevante en el tejido social, invitando a toda la población a ser parte de esta red de contención para que nadie deba enfrentar la crudeza del invierno en soledad.