Por Cary de los Santos Guibert
En 1886, el empresario francés Juan Toucón, propietario del Teléfono Sub Uruguayo, estableció la comunicación telefónica entre Salto y Concordia, convirtiéndose en una de las primeras conexiones telefónicas internacionales del Río de la Plata. La obra antecedió a la comunicación entre Montevideo y Buenos Aires, situando al litoral norte a la vanguardia de las telecomunicaciones. A partir de entonces, el teléfono comenzó a transformar la forma de comunicarse entre ambas ciudades, favoreciendo el comercio, la navegación y las relaciones sociales de una región estrechamente unida por el río Uruguay.
EL CICLÓN Y LA GRAN INUNDACIÓN DE 1888
El progreso, sin embargo, encontró un duro obstáculo. En 1888, un violento ciclón y, poco después, la extraordinaria creciente del río Uruguay destruyeron gran parte de la línea aérea, derribando postes, arrastrando el alambre telefónico y dejando nuevamente incomunicadas a Salto y Concordia. La magnitud de los daños obligó a reconstruir el tendido sobre el río mediante una solución de ingeniería más segura y resistente.
TRES FRANCESES UNIDOS POR EL PROGRESO
La reconstrucción reunió a tres destacados inmigrantes franceses radicados en Salto. Juan Toucón impulsó el restablecimiento del servicio; Pascual Harriague facilitó el terreno de su granja y saladero para levantar una columna de 36 metros de altura, aprovechando además una elevación natural de unos quince metros sobre el nivel de las crecientes. En la margen argentina se proyectó otra torre de 40 metros en el saladero de Suburú. Saturnino Ribes, por su parte, puso a disposición los vapores Satélite y Concordia, permitiendo tender nuevamente el hilo telefónico entre ambas orillas. Los trabajos fueron realizados por el mecánico naval Enrique Hardy y su hijo Juan Hardy. El diario La Prensa, el 18 de diciembre de 1888, destacaba que la distancia entre el saladero de Harriague y el de Suburú era de seiscientos metros, información obtenida durante aquellas tareas.
LA EXPANSIÓN DE LA RED
Superadas las dificultades, Juan Toucon continuó ampliando el servicio. En 1889 extendió la red telefónica hacia las ciudades argentinas de Federación y Chajarí, consolidando un sistema regional de comunicaciones en ambas márgenes del río Uruguay. En noviembre de ese mismo año, la ciudad de Salto contaba con 115 aparatos telefónicos instalados, una cifra que refleja la rápida expansión alcanzada por el Teléfono Sub Uruguayo en apenas tres años de funcionamiento. Aquella iniciativa convirtió al litoral en uno de los primeros escenarios de la telefonía internacional en Uruguay y dejó un legado tecnológico que merece ser recordado como uno de los grandes hitos de la historia regional.