Por Andrés Torterola
La convivencia de aproximadamente una veintena de indigentes en Plaza Treinta y Tres, el deterioro del lugar, las obras inconclusas, los bancos destrozados y la falta de vigilancia policial motivaron que vecinos y un grupo de turistas hicieran conocer su punto de vista ante esta situación. Los visitantes provenientes de Río Grande del Sur (Brasil) dijeron a CAMBIO que Salto es un lugar de visita frecuente para este grupo de amigos, les llamó la atención el deterioro de la plaza, la falta de limpieza y las dificultades para ingresar a la iglesia, debido a un grupo de indigentes que pernocta allí.
ARMADOS
El director del Servicios Públicos de la Intendencia de Salto Mario Furtado dijo a CAMBIO que se reunió con el Jefe de Policía Carlos Ayuto para intentar controlar la llegada de indigentes, los funcionarios de la intendencia que trabajan allí, no han podido intervenir ya que algunas de estas personas tienen en su poder armas blancas. La policía actuó en una oportunidad, pero debido a que el lugar cuenta con baños, agua potable, espacios donde pernoctar, en la actualidad una veintena de personas aproximadamente ocupan la plaza, roban plantas, las venden y consumen alcohol u otro tipo de drogas, no podemos con ellos porque no contamos con el respaldo suficiente, es un tema de seguridad por lo tanto debe ocuparse la policía agregó el director.
OBRAS DETENIDAS
Furtado dijo desconocer las causas de la detención de obras en la plaza, indicó que los trabajos de arte en madera que fueron ubicados en lugares estratégico y que tuvo gran aceptación por parte de la ciudadanía debieron ser retiradas por sugerencia de los integrantes de la Comisión del Patrimonio Histórico, eran obras que embellecían la plaza indicó que director. En cuanto a la falta de limpieza en Plaza Treinta y Tres, Plazoleta Roosevelt y costanera norte, Furtado le atribuyó a la tormenta ocurrida el sábado en horas de la noche, dijo que desde su punto de vista la limpieza se mantiene y las instalaciones están en buenas condiciones.