Por Gustavo Varela
La semana pasada, demostramos que la designación del Ing. Texeira al frente de la Dirección de Obras de la Intendencia de Salto, siendo hijo del Secretario General de la comuna Cr. Texeira, no encuadraba dentro del concepto de nepotismo ni podía encuadrarse como corrupción, en virtud de que no vulneraba ninguna norma jurídica, posición que refrendara la Junta Departamental de Salto en la noche de ayer, aunque establecí que con referencia a aspectos éticos, tenía alguna salvedades.
La ética es la rama de la filosofía que estudia la conducta humana, analizando lo que se considera bueno o malo, correcto o incorrecto, y lo que es justo o injusto. Se basa en sistemas de principios y valores para guiar el comportamiento individual y colectivo.
Como vemos en la anterior definición, responde básicamente a lo subjetivo de cada persona.
Weber, quien fue el que definió las categorías de la ética, como “de la convicción” y “de la responsabilidad”.
Weber define la ética de la convicción como la adhesión incondicional a un determinado principio, mientras que la ética de la responsabilidad exige considerar las consecuencias previsibles de las acciones.
Pongamos en práctica el concepto, en el caso en cuestión.
La ética de la convicción diría; “en ningún caso, aunque fuere bueno para la sociedad, permitiría que un familiar ocupe un cargo, dentro del cual estoy como jerarca”.
La ética de la responsabilidad lo explicaría de la siguiente manera; “no dejaría a una persona fuera de la organización por ser un familiar, si con eso beneficio a la sociedad”.
O sea, ¿me aferro a mis principios sin claudicación alguna, o analizo las consecuencias que mi decisión pueda afectar al colectivo?
No hay una sola respuesta, ni hay una posición mejor que la otra.
Es algo muy personal, tomar una posición ética, actuando obviamente dentro de la norma jurídica.
En el caso en cuestión, yo me decido por la ética de la convicción, pero no censuro, y mucho menos hago un reproche, a quien se para en la vereda de enfrente.
Vazquez designó a su hermano directamente bajo su mando en la subsecretaría del Ministerio del Interior, en la propia titularidad del Ministerio del Interior, y como presidente de la Junta Nacional de Drogas, oficina dependiente de la Presidencia de la Nación.
El maestro Fonticiella en su paso por la Intendencia de Salto, designó a su hijo Marcelo al frente de la Dirección de Turismo.
¿Podemos acusarlos de nepotismo o de ser corruptos?
En mi caso no, rotundamente no, aunque no comparta sus decisiones.
El Frente Amplio se aferró a los conceptos de corrupción y de nepotismo que estableció el informe de la Jutep.
¿Podríamos decir que por analogía piensan que los jerarcas frentistas que di como ejemplos son corruptos?
Sería bueno que la prensa se encargara de hurgar al respecto.
Sería interesante conocer esas respuestas.
Sábado 01 de Noviembre, 2025 503 vistas