El encargado de Inspectoría Departamental Alberto Clames, en diálogo con CAMBIO dijo que esta oficina es fiscalizadora, en la actualidad se unificó lo que era anteriormente contralor, policía territorial y fiscalización de obras, también estaba vigilancia, pero ahora el responsable de esta dependencia fue otorgado a un cargo político. Todas las áreas que antiguamente estaban divididas y fiscalizaba las construcciones con cortes de rancho, y demás construcciones precarias, la parte de contralor que fiscaliza todo lo que es irregularidades en la vía pública, desde un puesto de tortas fritas, hasta un quiosco o carrito, con ocupaciones de veredas, en la actualidad está fiscalizado por inspectoría. En cuanto a la fiscalización de obra, cuando no presenta lo que está reglamentado como por ejemplo el cartel con el número de expediente y demás, se los notifica a los responsables para que concurran a regularizar.
LA MAYORÍA CUENTA CON PERMISOS
Clames explicó que existen vendedores ambulantes que están ubicados en puntos de la ciudad, principalmente en calle Uruguay desde hace años, incluso está cotejado que debe haber cuatro vendedores ambulantes por cuadra, dos por acera, no puede haber más que eso, los trabajadores ambulantes que se encuentran en el centro son personas que tienen permisos desde hace muchos años, la mayoría cuenta con el carné correspondiente.
DESOCUPACIÓN EN SALTO
Debido a la situación de desocupación en Salto, algunos ciudadanos solicitaron autorización a las autoridades de inspectoría, allí se le ha informado que, si encuentran alguna cuadra donde no haya lo estipulado por la reglamentación vigente y consigan el permiso del frentista, ya que uno de los requerimientos es ese, en ese caso es simple el trámite, presentan una nota que debe ingresar por mesa de entrada dirigida al intendente de Salto, luego siguen los demás pasos, se fiscaliza si hay más vendedores, que la mercadería que venda no tenga relación con el negocio que tienen enfrente.
HAN CONSTATADO AUTORIZACIONES INFORMALES
El encargado dijo que la relación entre el comerciante instalado y el vendedor ambulante en general es buena, sobre todo con los que hace años trabajan en los distintos lugares, “no hemos tenido ninguna denuncia, lo que sí ha surgido eventualmente en épocas como víspera de reyes o día del niño, son las autorizaciones informales”. Lo que se trata de plantear es que el trámite para solicitar así sea eventualmente, es simplemente una nota, se analiza algún lugar que no esté totalmente en contra la reglamentación y por ese día se les permite a los trabajadores que se instalen. En Salto básicamente se ha creado una conducta que, debido a la falta de fiscalización de años anteriores, y por temas internos que son de los gobiernos, muchas veces se vuelven permisivos y van en contra de las reglamentaciones, si existe una normativa está bien que se tenga consideración con las personas brindándole un plazo para que se pongan en condiciones, pero no lo que se ha venido haciendo desde larga data, que los vendedores ambulantes se instalan sin permiso, y se enojan cuando se los fiscaliza, recién ahí se informan sobre los trámites que deben realizar.