Por el Dr. César Suárez
La genética es una rama de la biología que estudia la trasmisión de los caracteres biológicos de un individuo capaz de ser transferida a la descendencia a través de la información contenida en el ADN que cada individuo tiene distribuido en los cromosomas de cada una de las células de su organismo.
En el caso de los seres humanos la descendencia genética es responsabilidad de la combinación de esa información genética aportada por 2 progenitores cada uno de diferente sexo y de dicha combinación surge un nuevo ser con un nuevo mapa genético con combinación aleatorio de acuerdo a lo que hereda de cada uno.
Las combinaciones son infinitas lo que hace que cada uno tenga un mapa genético único e irrepetible.
Pero más allá de las características genéticas individuales, cualquiera después se expone al entorno ambiental, emocional, cultural que van moldeando a esa persona generándole una impronta que moldea en forma diferente y progresiva a ese individuo agregándole característica a su matriz genética que lo hacen diferente a lo que hubiese sido si su vida se hubiese desarrollado en un ámbito emocional, cultural, ambiental diferente.
Esas características que impregnan progresivamente a un individuo incidiendo en su físico, en su inteligencia, en su capacidad, en su conducta, en su pensamiento se puede definir como la epigenética.
La epigenética estudia cómo factores ambientales (dieta, estrés, estilo de vida) modifican la actividad de los genes sin cambiar la secuencia del ADN, activándolos o desactivándolos mediante "etiquetas" químicas, lo que afecta la salud y puede heredarse a las siguientes generaciones, a través del estímulo de ciertas funciones e inhibición de otras.
La función hace al órgano es principio basado en la realidad ya enunciado al inicio del 1800 por el naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck quien habló de su teoría de la evolución de los individuos de nuestra especie de acuerdo a la adaptación al medio ambiente con cambios sucesivos que justifican la evolución, sin embargo, la teoría de Lamarck no fue tenida en cuenta en esa época. 50 años más tarde Charles Darwin presentó su teoría de la evolución de las especies en su libro “El origen de las especies” con su teoría de la supervivencia del más apto.
Que la especie humana ha ido evolucionando es un hecho constatable a través de las condiciones ambientales, generando adaptaciones de acuerdo a factores climáticos, a la adaptación inmunológica a las infecciones, a la disposición de los alimentos, la calidad de los mismos, las condiciones de higiene que hizo que cambios físicos e intelectuales en las generaciones sucesivas generando los cambios epigenéticos que han ido heredando la descendencia donde el promedio de estatura ha ido creciendo en las sucesivas generaciones, así como la capacidad intelectual.
Obviamente las capacidades se entrenan y nos modelan y nos hacen diferentes a lo que seríamos si hubiésemos nacido y vivido en otro lugar y de otra manera.
En definitiva, somos lo que los genes que nos tocaron en el reparto, pero también somos lo que comemos y lo que no comemos, somos lo que nos enseñan y somos lo que aprendemos, somos lo que estudiamos y somos lo que ejercemos, somos lo que vemos y lo que escuchamos, somos que sufrimos y lo que disfrutamos, pero también somos parte de lo que nos rodea, somos genética por lo que heredamos y somos epigenética impregnada de todo lo que y como hemos vivido.