El intenso operativo de rastreo y monitoreo que mantenía en vilo a las autoridades ambientales de la región llegó a una resolución favorable. En horas de la tarde, personal de la Guardia Urbana de la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana del municipio, en un trabajo conjunto con efectivos de la Prefectura Naval Argentina y el cuerpo de guardavidas locales, logró concretar la captura segura del ejemplar de lobo marino que se encontraba perdido desde hacía varias semanas en el curso del río Uruguay.
PROCEDIMIENTO
El procedimiento se desplegó de forma estratégica en la zona costera de la ciudad, donde el animal había sido avistado nuevamente por vecinos y navegantes. Gracias a la rápida intervención de las dotaciones, que actuaron bajo los protocolos establecidos para el manejo de fauna marina en contextos fluviales, se pudo contener al espécimen sin provocarle heridas ni alterar excesivamente su estado general, minimizando a la vez cualquier situación de riesgo para los operarios y civiles que se encontraban en las inmediaciones.
PRIMEROS CUIDADOS
Inmediatamente después de consolidarse la captura y el aseguramiento del mamífero, el personal a cargo dispuso su traslado de urgencia hacia las instalaciones de la veterinaria local Hakuna Matata. En dicho centro de atención, un equipo de profesionales liderado por la médica veterinaria Paula Pitura procedió a realizar los primeros exámenes clínicos de control, la hidratación correspondiente y la evaluación del estado general de salud del animal tras su prolongada permanencia en un entorno de agua dulce. Los especialistas médicos enfocaron sus esfuerzos en verificar el estado de nutrición del ejemplar y las condiciones de su manto de piel, el cual presentaba la vulnerabilidad lógica de haber estado expuesto de forma extendida a un ecosistema que no es el propio de su especie. La asistencia inmediata resultó crucial para estabilizar sus parámetros biológicos antes de habilitar las siguientes etapas logísticas destinadas a su preservación.