En una entrevista exclusiva con Diario Cambio, la escritora Mercedes Vigil, presidenta de la Comisión Reforma Constitucional 2029, expuso los principales lineamientos de la iniciativa que busca llevar a plebiscito un conjunto de cambios estructurales en la Carta Magna. “Venimos de décadas en las que, elección tras elección, votamos distinto y siempre nos quedamos con el gusto amargo de que las reformas no se implementan”, señaló.
Vigil remarcó que la comisión no tiene filiación política. “La condición de los integrantes (de la comisión) es no estar afiliados a ningún partido político. Es más, si alguno se llega a candidatear, lo vamos a sacar inmediatamente”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que su propio recorrido personal fue determinante: “Desde el 85 me han ofrecido cargos políticos distintos partidos y siempre me he negado. Creo que ese es el valor agregado. La gente sabe que nunca tuve un cargo político ni lo voy a tener”.“Esto lo hacemos por los hijos y por los nietos, nada más”, agregó.
CONSTITUCIÓN VETUSTA Y SUELDOS DE 300 MIL
Consultada sobre los objetivos de la reforma, fue directa: “Nuestra Constitución está vetusta. Yo siempre digo que el problema no son los partidos políticos hoy, el problema es el sistema”. “Han gobernado todos los partidos y siempre nos empantanamos en las mismas cosas. Entonces creemos que hay que cambiar las reglas de juego”, afirmó.
Entre los ejes centrales, mencionó la reducción del gasto político. “Lo más importante es bajar el número y el presupuesto. Uruguay tiene la clase política más abundante y más costosa de Occidente. No la necesitamos y crea una burocracia absolutamente nefasta”.
Vigil planteó que la reforma apunta a reducir estructuras y privilegios. “Hay que bajar el número de legisladores, de cargos de confianza y de divisiones que se duplican en todo el país”, explicó.
“Además, hay que recortar los sueldos. No podemos tener salarios mayores a 300 mil pesos con jubilados que no llegan al 10 del mes. Es una obscenidad”, sostuvo.
A su entender, el problema de fondo está en el uso de los recursos públicos. “El Uruguay se endeuda con cada gobierno, pero no para hacer obras, sino para mantener el gasto público. Y ese gasto, muchas veces, es impúblico”, afirmó.
PROPUESTAS, CONSULTA Y GASTOS SIN SENTIDO
La comisión trabaja con un conjunto amplio de iniciativas. “Tenemos más de 50 propuestas, pero una reforma no puede tener 50 puntos. Es inalcanzable”, explicó.
Por ese motivo, se impulsa un proceso de consulta. “Estamos haciendo encuestas abiertas, anónimas. Ya han participado miles de personas. Esto sale de la gente y es para la gente”, indicó.
“El objetivo es seleccionar aquellos puntos que la gente considere indispensables. Partimos de algo básico: la gente quiere una jubilación decente”, agregó.
Como ejemplo, mencionó medidas concretas. “Solo eliminando los autos oficiales, las jubilaciones más sumergidas podrían aumentar 100 dólares”, afirmó.
Y fue más allá: “Eliminando cargos de confianza innecesarios, en cinco años se podrían erradicar los asentamientos. El gasto público es absolutamente impúblico”.
TRIBUNAL DE CUENTAS, CONTROL Y PLEBISCITO
Otro de los puntos planteados refiere al rol de control. “El Tribunal de Cuentas hoy no es vinculante. Declara ilegales cientos de gastos y el Estado los hace igual”, cuestionó.
“Eso es absurdo. Si el Tribunal dice que no se haga un gasto, no se debería hacer. Para eso está”, agregó.
En ese sentido, sostuvo que la reforma busca incorporar mecanismos más estrictos. “Hay que establecer en la Constitución artículos que realmente controlen el gasto público”, afirmó.
La iniciativa tiene como horizonte el proceso electoral de 2029. “La idea es plebiscitarlo junto con las elecciones”, explicó Vigil. “Pero antes queremos que la gente se informe, que participe, que lea los fundamentos. Por eso está todo disponible en la página, con explicaciones y materiales”, señaló.