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Martes 17 de Marzo, 2026 167 vistas

Ola de hurtos afecta a comercios, cooperativas y hasta salones comunales

La actividad delictiva no dio tregua durante las últimas horas en nuestra ciudad. Desde el robo de materiales de construcción en una cooperativa hasta el hurto de cables y mercadería en pleno centro, la policía trabaja intensamente para aclarar una serie de episodios que denotan una preocupante persistencia criminal. La jornada de ayer lunes dejó un saldo de múltiples denuncias que mantienen en alerta a las autoridades de la Jefatura de Policía de Salto. Los delincuentes no discriminaron zonas ni objetivos, afectando tanto a emprendimientos comerciales como a instituciones sociales.
EL "ROBO HORMIGA" Y LA 
VIOLENCIA EN EL CENTRO
Uno de los episodios más tensos ocurrió el día domingo en horas de la tarde, concretamente a las 14:30, en un comercio del microcentro salteño. Dos adolescentes fueron detectadas por el personal del local intentando retirarse con mercadería sin abonar. Al ser interceptadas, las jóvenes no dudaron en emplear la fuerza física, empujando a los trabajadores para lograr su cometido y darse a la fuga por calle Uruguay hacia el oeste. Pese al rápido despliegue de los efectivos del PADO y el análisis de las cámaras de seguridad, las autoras no pudieron ser localizadas. Por otro lado, la zona comercial próxima a "La Gaviota" también fue blanco del hampa. Un empresario denunció el robo de aproximadamente dos metros de cable de plástico de 6 mm, un material cuyo valor de reposición fue avaluado en unos $ 7.000.
DESALOJARON UNA COOPERATIVA 
La delincuencia también golpeó fuerte en el ámbito social. Durante la madrugada del lunes, cerca de la 01:30, un sereno que custodiaba una cooperativa de viviendas en la zona del Barrio Dickinson se vio sorprendido por dos sujetos. Los malvivientes levantaron el tejido perimetral y sustrajeron dos caños estructurales de gran porte (5x5 y 6 metros de largo). En el Barrio La Tablada, la situación tomó un cariz más dramático y familiar. La presidenta de un salón comunal denunció que un pariente cercano, a quien había permitido pernoctar en el lugar debido a sus problemas de adicción, aprovechó la confianza para desmantelar parte de las instalaciones. Según la denuncia, del lugar faltan cuatro ventanas, un motor de freezer y varias mamparas de baño. Finalmente, en el Barrio Cerro, un comerciante lamentó el hurto de una balanza digital tras haber cerrado su local durante apenas unas horas en la tarde del domingo, constatando el faltante al reabrir el negocio.