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Salto puso el foco en los efectos de las inundaciones y los fenómenos extremos

El pasado 10 de octubre se realizó en Salto el taller “Pensar estrategias de salud mental y cambio climático desde los territorios”, una instancia abierta al público que tuvo lugar en el Centro Universitario Regional Litoral Norte, sede Salto de la Universidad de la República (Udelar).  La actividad propuso reflexionar sobre la relación entre los fenómenos climáticos y la salud mental, poniendo especial atención en las consecuencias que estos acontecimientos generan en la vida cotidiana de las personas y las comunidades. La propuesta abordó cómo los efectos del cambio climático pueden repercutir tanto directa como indirectamente en el bienestar psicológico, especialmente cuando se producen situaciones extremas que alteran las rutinas, las condiciones de vida y la seguridad de los hogares. Estuvieron presentes representando al Gobierno de Salto, Facundo Marziotte (Desarrollo Social), Sergio Bruzzoni (Salud e Higiene), Pablo Alves (Salud Ambiental).

LAS INUNDACIONES Y SUS CONSECUENCIAS EMOCIONALES

Las inundaciones no solamente provocan daños materiales y dificultades económicas. Para las familias que deben abandonar sus viviendas ante el avance del agua, la situación también implica incertidumbre, preocupación y un importante desgaste emocional. La evacuación supone dejar temporalmente el hogar, trasladar las pertenencias que se pueden salvar y reorganizar la vida cotidiana en condiciones diferentes a las habituales. A esto se suma la incertidumbre sobre cuánto tiempo deberán permanecer fuera de sus casas, el estado en que encontrarán sus viviendas al regresar y las pérdidas materiales que puedan haberse producido. Estas experiencias pueden generar estrés, ansiedad, angustia y agotamiento, efectos que no necesariamente desaparecen cuando el nivel del río comienza a descender.  El retorno a los hogares también puede representar una etapa compleja, especialmente cuando es necesario limpiar, reparar daños y recuperar las condiciones de habitabilidad. En Salto, donde las crecidas del río Uruguay afectan periódicamente a numerosas familias, resulta importante considerar que la respuesta ante una inundación no debe limitarse a la asistencia material y la organización de los operativos de evacuación. Es necesario contemplar el acompañamiento emocional de quienes atraviesan estas situaciones.