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Sábado 27 de Junio, 2026 97 vistas

Suicidios en varones mayores cuadriplica al de las mujeres y reclaman respuestas urgentes

La ciudad de Salto se encuentra ante un desafío demográfico y de salud pública sin precedentes. En el marco de un encuentro clave sobre envejecimiento y salud mental, autoridades y colectivos sociales pusieron sobre la mesa una realidad tan alarmante como silenciosa: el elevado índice de suicidios en la población de la tercera edad, una problemática que golpea con especial dureza a los hombres y que demanda la creación inmediata de políticas públicas específicas.
PANORAMA ALARMANTE
Mauricio Arreseigor, representante del Instituto Nacional de las Personas Mayores (Inmayores) del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), advirtió de manera contundente sobre la urgencia de incorporar la perspectiva de la vejez en las agendas de salud. Durante la jornada organizada en conjunto con la Departamental de Salud de Salto, el jerarca señaló que, históricamente, los programas de salud mental han priorizado a los sectores infanto-juveniles. Esta focalización ha provocado que los adultos mayores queden prácticamente invisibilizados en sus padecimientos psíquicos y emocionales. La preocupación central de las autoridades radica en las estadísticas de autoeliminación. 
CIFRAS
Según las cifras oficiales presentadas, el nivel de suicidio en personas mayores en el departamento es críticamente alto, pero el dato más desgarrador revela una marcada brecha de género: el índice de suicidios en varones mayores cuadriplica al de las mujeres de la misma franja etaria. Esta realidad se vincula directamente a factores como el deterioro físico, la pérdida de capacidades cognitivas, el aislamiento y, de manera muy profunda, la crisis de identidad que sufren muchos hombres tras la jubilación, al quedar desprovistos de un rol social activo en un sistema que prioriza la productividad y el consumo.
TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA
La urgencia del planteo no es casual. Salto está transitando un proceso de envejecimiento poblacional sumamente acelerado. En la actualidad, la ciudad alberga a más de 20,000 personas mayores, y las proyecciones estadísticas anticipan que para el año 2050 este volumen de población se va a duplicar. Ante esta inevitable tendencia demográfica, el Estado no puede permanecer ajeno, por lo que la recolección de estas inquietudes técnico-sociales resultará fundamental para la elaboración del próximo Plan Departamental de Salud Mental.
RESPUESTA COMUNITARIA
Frente a la desprotección institucional, la sociedad civil organizada ha comenzado a tejer sus propias redes de contención. Un ejemplo de ello es la Reunión de Adultos Mayores (REDAM), un colectivo autónomo, ajeno a banderas políticas o religiosas, que se reúne activamente cada martes por la mañana en la calle Zorrilla 151, frente al Museo del Hombre y la Tecnología. El propósito de este espacio es aprender colectivamente a envejecer y movilizarse ante la sociedad para exigir el respeto, el amor y el cariño que tanto las familias como el Estado les deben. La REDAM realiza un abordaje integral de la problemática mediante talleres de buen trato en liceos de educación secundaria, aprovechando el estrecho vínculo que los jóvenes sostienen con sus abuelos. Asimismo, coordinan intervenciones junto al Banco de Previsión Social (BPS) y cuentan con el respaldo de estudiantes de la carrera de Trabajo Social para acompañar a aquellos ancianos que atraviesan situaciones de extrema soledad, como los residentes del Hogar de Ancianos del Cerro.