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Martes 03 de Marzo, 2026 121 vistas

SUOPA advierte que la informalidad en panaderías de Salto “ha empeorado” y ya alcanza niveles alarmantes

El Sindicato Único de Obreros Panaderos de Salto (SUOPA), reiteró una preocupación que el gremio viene planteando desde 2022: el alto nivel de informalidad en la elaboración de panificados en el departamento. Así lo confirmó a CAMBIO Sergio Pintos, unos de los delegados gremiales participantes de la reunión que se llevó a cabo en el Centro Comercial e industrial de Salto, y que además de la directiva empresarial también contó con la presencia del Director de Salubridad e Higiene de la Intendencia, Dr. Carlos Silva. Según explicó Pintos, el planteo central no es de carácter salarial ni laboral, sino sanitario. “Estamos hablando de inocuidad y bromatología. El pan es un alimento, y lo que nos preocupa es qué producto está llegando hoy a la mesa de los salteños”, afirmó.
UNA DENUNCIA QUE SE REMONTA A 2022
Pintos recordó que en octubre de 2022 el sindicato denunció que 8 de cada 10 panaderías trabajaban de forma informal o clandestina. Esa advertencia fue posteriormente recogida por el Ministerio de Industria, Energía y Minería, la Universidad Católica del Uruguay, el Centro Comercial e Industrial de Salto y el LATU, que realizaron más de 300 entrevistas a locales de elaboración.“El resultado presentado en marzo de 2023 confirmó exactamente lo que habíamos denunciado: el 80% funcionaba en condiciones de informalidad”, sostuvo.
LA SITUACIÓN ESTÁ LEJOS DE MEJORAR
Según el dirigente sindical, lejos de revertirse, la problemática se habría profundizado; “En 2013 la Intendencia controlaba 440 panaderías. Nosotros presentamos 244 fotos de lugares de elaboración clandestina. Hoy nos atrevemos a decir que en todo el departamento pueden existir más de 1.200 puntos de elaboración de productos panificados”, indicó. El sindicato vincula esta situación no solo con la falta de inscripción ante organismos como BPS y DGI, sino también con la ausencia de controles bromatológicos y sanitarios adecuados. La preocupación se reavivó tras la circulación de un video que se viralizó en Salto, donde se observaba a un “roedor encima de unos productos panificados”.
“NO QUEREMOS CERRAR FUENTES 
DE TRABAJO”
Pintos fue enfático en señalar que el objetivo no es clausurar emprendimientos ni perjudicar a trabajadores. “No buscamos cerrar puertas ni quitar trabajo a nadie. Queremos que esas personas pasen a la formalidad. Porque quien trabaja en la clandestinidad no tiene seguro de desempleo, no genera jubilación, no accede a créditos. Atenta contra su propia integridad y, tratándose de alimentos, también contra la población”, expresó.
PUERTAS ABIERTAS 
Y PRÓXIMOS PASOS
Desde el SUOPA señalaron que la propuesta fue bien recibida tanto por el Centro Comercial como por el director de Salud e Higiene. Si bien no se adoptaron medidas concretas en esta instancia, se planteó convocar a nuevos actores, como el Banco de Seguros del Estado y otros organismos vinculados a la regulación laboral y sanitaria.