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Viernes 07 de Agosto, 2026 146 vistas

Inició campaña de concientización por el uso de monopatines y bicicletas eléctricas

La División Tránsito de la Intendencia de Salto inició una campaña de concientización dirigida a estudiantes de educación secundaria y a sus familias, con el propósito de promover un uso responsable de los vehículos de movilidad personal, como monopatines y bicicletas eléctricas, en un contexto en el que Uruguay aún no cuenta con una normativa específica que regule su circulación. La iniciativa fue presentada el pasado 4 de agosto ante directores de centros educativos públicos y privados y constituye una nueva etapa del Programa de Educación Vial, declarado de interés departamental por la Junta Departamental de Salto. La estrategia apunta a involucrar a los padres como actores fundamentales en la formación de los jóvenes, entendiendo que la prevención comienza en el hogar.
TRABAJO CON CENTROS EDUCATIVOS
El director de Tránsito Alberto Subí, explicó que la elección de trabajar junto a los centros educativos responde a la necesidad de generar conciencia antes que aplicar sanciones. «Hoy no existe una normativa que permita regular este tipo de movilidad, por lo que entendemos que la educación vial es la principal herramienta para evitar accidentes», afirmó.
CONTACTO CON UNASEV
Actualmente, la legislación nacional sólo contempla disposiciones generales como el uso de casco y chaleco reflectivo, mientras que una circular del Congreso de Intendentes regula únicamente vehículos que desarrollan velocidades de hasta 25 kilómetros por hora. Sin embargo, en el mercado existen monopatines y bicicletas eléctricas capaces de alcanzar entre 60 y 70 kilómetros por hora, sin exigencias específicas sobre circulación o equipamiento de seguridad. Las autoridades consideran que el incremento de estos vehículos representa un nuevo desafío para la seguridad vial. Si bien no existe un registro oficial sobre la cantidad de monopatines y bicicletas eléctricas en circulación ni estadísticas específicas de siniestros, sostienen que su presencia es cada vez más visible, especialmente entre adolescentes que concurren diariamente a los centros educativos.