En una mañana marcada por el entusiasmo y la integración comunitaria, la sede Salto de la Universidad de la República (UdelaR) abrió sus puertas para recibir a los niños y niñas del Club Don Atilio. La actividad, organizada por estudiantes de cuarto año de la Facultad de Enfermería, funcionó como un cierre simbólico y práctico de su primera rotación en la unidad curricular de Enfermería, Salud Mental y Psiquiatría. El encuentro no fue solo una instancia académica, sino un ejercicio de extensión universitaria que buscó derribar las barreras invisibles entre la institución educativa y los barrios de la ciudad.
SALUD MENTAL DESDE LA CERCANÍA
Desde la cátedra de Enfermería, Salud Mental y Psiquiatría, se enfatizó que el cuidado de la salud mental comienza con el sentido de pertenencia y el fortalecimiento de los lazos sociales. Los futuros licenciados en Enfermería diseñaron propuestas lúdicas y recreativas que permitieron a los niños expresarse y familiarizarse con el entorno académico de una manera amigable. «Estas instancias son fundamentales para que los estudiantes de cuarto año apliquen sus conocimientos en territorios reales, pero sobre todo para que la Universidad cumpla su rol social de integración», señalaron fuentes vinculadas a la organización del evento.
HORIZONTE DE OPORTUNIDADES
El objetivo central de la jornada fue doble: por un lado, brindar un espacio de contención y alegría a los niños de la zona sur de la ciudad; por otro, fomentar la democratización del conocimiento. Al dar a conocer la sede Salto de la UdelaR a las familias del Club Don Atilio, se busca sembrar la idea de que la educación superior es un camino accesible para todos los sectores de la sociedad uruguaya. El equipo interdisciplinario del Club Don Atilio destacó la importancia de que las instituciones trabajen de forma coordinada, valorando la disposición de los estudiantes y docentes para generar este tipo de impacto positivo en la infancia. La jornada concluyó con un clima de celebración, reafirmando que la salud mental se construye, ante todo, con comunidad y esperanza.