Por José Luis Toriani
CAMBIO conversó con Ángel " Lalo" Silva, secretario nacional de seguridad y salud laboral del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA), quien hizo referencia a la falta de empleo en la industria en Salto y la región. También hizo referencia a la concentración de inversiones en el sur y este del país, dejando al norte sin inversiones y sin trabajo.
FUERTE RETRACCIÓN
La industria de la construcción atraviesa un momento de fuerte retracción en Salto y la región norte del país, marcado por la caída de la empleabilidad y la falta de inversiones públicas y privadas de magnitud. Desde el sector advierten que la situación se ha agravado en los últimos años y que hoy la cantidad de trabajadores activos está muy lejos de los niveles históricos que supo alcanzar el departamento. En el último relevamiento realizado por el sindicato y representantes del sector, no se alcanzaron los 250 trabajadores comprendidos dentro de las razones sociales y amparadas por la ley. La cifra refleja una realidad muy distinta a la que vivió Salto tiempo atrás, cuando el departamento llegó a tener picos máximos de hasta 2.800 trabajadores activos en la construcción. Incluso en períodos considerados de baja actividad, el sector mantenía alrededor de 1.200 puestos de trabajo. Sin embargo, desde hace ya un largo tiempo no se logra superar la barrera de los 300 obreros activos.
POCAS OBRAS PROYECTADAS
Actualmente, una de las pocas obras previstas para el Norte se desarrolla en Cerro Largo y demandará un máximo estimado de 100 trabajadores. A esto se suma la expectativa por la eventual instalación de una planta de Hidrógeno Verde en Paysandú, aunque por el momento no existen definiciones concretas sobre su ejecución. Los trabajadores sostienen desde hace años el reclamo por una mayor descentralización de la industria de la construcción. Explican que muchas veces las oportunidades laborales aparecen en otras zonas del país, obligando a los obreros salteños a trasladarse hacia el sur o el este. Esta situación implica importantes dificultades económicas y personales, ya que deben afrontar alquileres, alimentación, pasajes y otros gastos lejos de sus hogares y familias.
POLÍTICAS DE INVERSIÓN
En este contexto, consideran imprescindible que tanto el Gobierno Nacional como la Intendencia de Salto impulsen políticas e iniciativas que permitan atraer inversiones al departamento. Destacan que la llegada de nuevas obras no solo generaría empleo directo en la construcción, sino que también tendría un fuerte impacto en el comercio y la economía local, a través del movimiento que generan los salarios de cientos de trabajadores. Como una señal positiva, recientemente comenzó la obra del Liceo Nº 8, un proyecto largamente esperado en el departamento. No obstante, desde el sector entienden que se necesitan inversiones mucho más importantes y sostenidas en el tiempo para revertir la delicada situación que atraviesa hoy la construcción en Salto y el Norte del país.