Luis Suárez tuvo su gran revancha. Después de tener que irse de Barcelona por la puerta de atrás, no querido por el técnico holandés Ronald Koeman, el salteño se fue a Atlético de Madrid y en su primera temporada allí se quedó con el título de la liga española.
Además tuvo una participación protagónica, goleadora desde el primer partido y decisiva en las dos últimas fechas, cuando su equipo más lo necesitaba. Hizo el gol en la hora a Osasuna hace una semana y ayer anotó el segundo para terminar de dar vuelta el resultado ante Valladolid, que con la derrota perdió la categoría.
También ganó Real Madrid, 2-1 a Villarreal, pero estaba dos puntos por detrás de Atlético.
«ME HABÍAN MANOSPRECIADO»
Suárez habló con la transmisión televisiva sobre lo que fue un título muy especial tras su traumática salida del Barcelona: «Es una Liga muy especial por la forma que me habían despreciado. Atlético de Madrid me abrió las puertas porque yo quería demostrar que seguía vigente».
Continuó y el salteño se quebró: «Quiero agradecer mucho a la gente que me apoyó en el día a día (por su salida del Barcelona), sobre todo a mi mujer y a mis hijos. Llevo muchos años en el fútbol y es el año que más sufrieron».
Suárez anotó 21 goles en el certamen. «Mi trabajo es ayudar al equipo haciendo goles. La contundencia es necesaria y eso es una demostración de que hicimos un gran año. Fuimos el equipo más regular». Añadió: «Es una Liga especial por todo lo que sufrí. Gané cinco de las siete ligas que jugué».
Aseguró que no es fácil ganar un campeonato de este calibre: «Pasas por muchas dificultades, no es normal la primera parte que hicimos, tampoco el bache, pero este equipo está preparado para sufrir».