Angelina Gérez egresó del Instituto de Formación Docente de Profesorado de Historia en el año 1998. Ejerció muchos años la docencia en diferentes aulas tanto de historia como de informática que se recibió luego de haber realizado cursos del mismo. Desde el año 2012 se desempeña como profesora de Didáctica en el CERP otra rama de la docencia que le gusta y apasiona. En el año 2013 comienza el curso para directores de enseñanza media para ejercer tanto en secundaria como en UTU. En el año 2014 hasta el 2017 accede por primera vez a un cargo de gestión como sub-directora del Liceo No. 3. Luego en el año 2016 concursa para tener un cargo efectivo. A fines del año 2017 accede a su primer cargo como directora en el Liceo No.7 de Barrio Artigas durante 3 años. Actualmente desde hace 2 años ejerce la dirección del Liceo No. 2 Antonio Grompone.
-¿Cómo es el contacto con los alumnos día a día?
– El contacto es diario. Desde que el director llega y ellos están parados en el portón de entrada y te saludan…buenos días directora. En los recreos conversar con ellos en los pasillos. Atenderlos cuando golpean la puerta cuando vienen a traer una queja, o cuando tienen una idea o iniciativa. Participar y acompañarlos en lo posible en todas las actividades que realizan. Es muy importante que el director si hacen una exposición o una muestra va los acompaña está con ellos los alienta y felicita. Si va uno a la clase donde ellos exponen, el docente te invita poder participar y estar. Poder escuchar a los jóvenes con sus ideas. Los jóvenes son muy ricos nos sorprenden la mayoría de las veces con sus ideas y con su proyección de vida. Con su forma de ver las cosas diferentes a nosotros los adultos. Es fundamental generar en ellos que su director está con ellos en todos los aspectos formando una gran comunidad educativa y generando en ellos un sentido de pertenencia al liceo.
-¿Cuál es el aspecto que le interesa del aprendizaje de los estudiantes en su formación?
-En realidad no hay un aspecto que más nos interese como directores. Nosotros como directores buscamos que nuestros estudiantes tengan una educación integral. Estamos con nuevos jóvenes que demandan una educación diferente y que de alguna manera los docentes se tienen que agiornar a esa nueva educación que demandan no solamente los jóvenes sino el mundo del siglo XXI. El trabajo incluye metodológicas diferentes donde el liceo debe ofrecer esos espacios. Esos trabajos se basan en el trabajo a través de la indagación, de proyectos a través de la detección de un problema y a partir de ese problema llevar adelante una investigación. Que ellos tengan la capacidad de comunicarse a través de la oralidad y la escritura. Son herramientas fundamentales para abrir el abanico del aprendizaje en todas las áreas.
-Hemos visto el gran trabajo que ha impulsado el liceo en materia de talleres de fortalecimiento de la autoestima y de integración. ¿Cuál han sido las evaluaciones de esas actividades?
-Es importante resaltar que este espacio que se llama Emoción- Arte que se ha ganado un lugar fundamental dentro del liceo. Este espacio nació el año pasado a partir de la pandemia, de la propia demanda de los estudiantes. Un espacio donde nos ha dado muchas satisfacciones al equipo de dirección como a los docentes talleristas y a los estudiantes. Una actividad que se ha ido institucionalizado pero que queremos seguir promoviéndolo como un espacio diferente donde los alumnos pueden venir a compartir un espacio donde pueden enfocar sus emociones. La evaluación ha sido muy positiva.