Por Carlos Arredondo
El Policlínico Veterinario de la Facultad de Veterinaria en Salto cumple hoy 5 de mayo su primer año de funcionamiento, con un balance marcado por una alta demanda de servicios, especialmente en medicina de animales de compañía. Así lo señaló el médico veterinario, Sebastián Fernández, director del centro, quien destacó que la respuesta de la población “ha sido intensa” desde el inicio de actividades.
ALTA DEMANDA Y ACCESO A SERVICIOS
Fernández explicó que la fuerte demanda responde, en parte, a la elevada presencia de mascotas en los hogares. “Se estima que en Salto hay unos 78.000 caninos en hogares, lo que implica prácticamente una mascota cada dos personas”, indicó. En ese contexto, el policlínico cumple un rol clave al brindar atención médica y quirúrgica con subsidios para sectores vulnerables, lo que permite consultas más tempranas y acceso a tratamientos que de otra forma resultarían inaccesibles.
Formación académica en el norte
El funcionamiento del policlínico también permitió avanzar en la formación de estudiantes de veterinaria en el norte del país. Actualmente transita la segunda cohorte del año y la tercera generación de estudiantes que pasan por el servicio, provenientes principalmente de Salto, Paysandú, Artigas, Tacuarembó y Rivera. El director subrayó que se trata de “un paso muy trascendente”, ya que posibilita completar la carrera en la región, algo que antes no era viable.
LEISHMANIASIS
Consultado sobre la situación de la Leishmaniasis, Fernández señaló que se trata de una enfermedad con la que ya se convive en el norte del país. Indicó que, si bien la casuística del policlínico no refleja la totalidad de la realidad, actualmente se registra una prevalencia cercana al 23% en los caninos que concurren a consulta. “Eso no quiere decir que todos requieran tratamiento ni que se recomiende la eutanasia, que hoy se sabe no es una medida efectiva para controlar la enfermedad”, aclaró. En ese sentido, remarcó que el enfoque actual está puesto en el tratamiento de los animales positivos y en la prevención, principalmente mediante el uso de collares repelentes. No obstante, advirtió que el acceso a estas medidas no es igualitario, ya que su costo resulta elevado para muchas familias, lo que vincula la enfermedad con contextos de vulnerabilidad.
POCOS CASOS EN HUMANOS
En cuanto al impacto en humanos, Fernández indicó que desde 2018 se han registrado nueve casos en el país, lo que representa menos de un caso por año.
PROYECCIÓN Y NUEVOS SERVICIOS
De cara al futuro, el policlínico apunta a ampliar su cartera de servicios, incorporando nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas. Entre ellas, se proyecta la incorporación de una plataforma de endoscopía, lo que permitirá mejorar tanto la atención como la formación de los estudiantes. “El objetivo es seguir brindando un servicio cada vez más completo, que aporte a la comunidad y también al desarrollo profesional en la región”, sostuvo.