La Intendencia de Salto trabaja junto a organismos vinculados al bienestar animal y las emergencias departamentales para establecer un mecanismo de actuación que contemple tanto el rescate como la evacuación preventiva de animales de compañía. Ante la posibilidad de nuevas inundaciones durante los próximos meses, distintas instituciones avanzan en la elaboración de un protocolo específico para atender a las mascotas durante una situación de emergencia. El objetivo es establecer con anticipación cómo actuar frente a los animales que requieran rescate y, al mismo tiempo, prever qué ocurrirá con aquellos que deban ser evacuados junto a sus familias.
INSTANCIA DE COORDINACIÓN
El director de Salud e Higiene de la Intendencia de Salto, Carlos Silva, explicó que recientemente se mantuvo una nueva instancia de coordinación con representantes del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), el responsable del Policlínico Veterinario de la Facultad de Veterinaria y Aquiles Mainardi, del Centro Coordinador de Emergencias Departamental (CECOED). Según señaló Silva, el trabajo busca “generar un mecanismo organizado que permita responder ante diferentes escenarios. No se trata únicamente de concurrir al rescate de animales que hayan quedado en zonas afectadas por el agua, sino también de anticiparse a las situaciones en las que una familia deba abandonar su vivienda y no pueda trasladarse con su mascota al lugar de evacuación”.
PLANIFICACIÓN
Uno de los puntos que se procura resolver es la disponibilidad de espacios adecuados para recibir a las familias evacuadas que tienen animales de compañía. En muchos casos, los centros de evacuación no están preparados para alojar mascotas, lo que puede generar una dificultad adicional para las personas que deben abandonar sus hogares. Por ese motivo, Silva destacó la importancia de “comenzar a definir alternativas antes de que se presente una emergencia, involucrando a otras instituciones y organizaciones que puedan aportar recursos, infraestructura y personal”. La planificación también apunta a establecer responsabilidades y mecanismos de coordinación para que, llegado el momento, las respuestas puedan ejecutarse de manera rápida y ordenada.