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Miércoles 24 de Septiembre, 2025 109 vistas

Primer Encuentro de Mujeres en Salto: un espacio de ternura, disfrute y conexión lejos de la aburrida rutina

Por Melisa Ferradini.
En entrevista con CAMBIO, la Psicóloga Evangelina Olguín y la Profesora de Yoga María Elena Piegas, organizadoras del 1.er Encuentro de Mujeres, compartieron lo que significó esta experiencia inédita en la ciudad, pensada como una oportunidad para que las mujeres se reunieran a vivir un día distinto, lejos de las rutinas, con un clima de calidez y conexión. “Fue un día muy especial porque nosotras mismas lo vivimos con intensidad. Las entrevistadas destacaron que lo más valioso fue el compromiso con el presente: “Nadie estaba pendiente del celular ni de lo que pasaba afuera. Todas se entregaron al aquí y al ahora, y eso generó una energía muy potente”.
LA PROPUESTA
La iniciativa surgió de sus propias trayectorias, sus pasiones y el deseo de crear un espacio distinto, libre de etiquetas, donde cada mujer pudiera regalarse un día para sí misma. Evangelina cuenta que los círculos de mujeres la acompañan desde muy joven y que, a lo largo de los años, fue construyendo diferentes experiencias colectivas. “Siempre me interesó trabajar desde lo grupal, y con mujeres en particular. Con María Elena surgió algo distinto: un espacio que no queríamos llamar terapia ni taller, sino simplemente un encuentro. Nos parecía importante conectar con la alegría, que a veces es lo que más falta. Estamos acostumbradas a lo individual, a la terapia uno a uno, y también al lenguaje de la sanación como si estuviéramos rotas. Pero en realidad la idea es ir a un lugar donde todas estamos enteras, para potenciarnos y compartir”. No se diseñó con rigidez, sino con la intención de que cada mujer encontrara su propio espacio. 
DINÁMICAS DE INTEGRACIÓN
Hubo dinámicas de integración, instancias de escucha, actividades de conexión personal y momentos de disfrute compartido. “La consigna fue simple: venir a disfrutar, a sentirse parte, sin exigencias ni comparaciones”, explicaron. Uno de los aspectos más celebrados fue la posibilidad de conectar con lo femenino desde lo sencillo: la ternura, la alegría y la compasión reflejadas en cada detalle. “Imagínate estar rodeada de veinticinco mujeres que te miran con amor, que te habilitan a reírte, a equivocarte, y no pasa nada. Eso te hace sentir como en casa. Fue un disfrute pleno”, relataron.
EL ESPACIO
El encuentro se realizó en Casa Wirth, ubicada en calle Sarandí 264, pleno centro de Salto, un espacio cuidado, acogedor y rodeado de verde, que transporta a quien entra a un ambiente de calma y naturaleza. La jornada comenzó a las nueve y media de la mañana y se extendió hasta las cinco y media de la tarde, con la intención de desconectarse de la rutina, de las múltiples etiquetas que cargan las mujeres –madres, profesionales, parejas– para dedicarse un día completo a sí mismas. Desde el inicio se establecieron once acuerdos, que marcaron el tono del encuentro: respeto, escucha, cuidado mutuo, confidencialidad y apertura a la experiencia. “Era como un encuadre, un marco de contención. Eso permitió que todas se entregaran con confianza y que lo compartido quedara ahí. Cada una llegó con su historia y su bagaje, y era fundamental tener un espacio donde poder mostrarse con libertad y sentirse segura”.