El gobierno evalúa implementar un mecanismo de jubilación anticipada a los 60 años dirigido a trabajadores con mayores niveles de desgaste físico y de ingresos más sumergidos. La propuesta, analizada en el ámbito del diálogo social, busca contemplar a personas con historiales contributivos reducidos que, según estudios presentados, presentan una menor expectativa de vida y menores probabilidades de empleo al llegar a la edad de retiro.
PLANTEO
A pesar de esta iniciativa para sectores específicos, el planteo oficial mantiene la edad normal de retiro en los 65 años para el conjunto de la población general. Esta medida se fundamenta en la realidad demográfica del país y en la necesidad de asegurar la sostenibilidad del sistema de jubilaciones y pensiones a mediano y largo plazo. La propuesta no se enfoca en un rubro o sector de actividad específico. En su lugar, se define por una causal que permita el retiro temprano de trabajadores con trayectorias laborales precarias. El diseño de esta política busca generar un sistema más equitativo sin suponer un desvío relevante del gasto previsional proyectado.
CONSTRUCCIÓN
La situación es similar al planteo que realizó el sector de la construcción y que propone que quienes trabajen en la industria puedan acceder a una jubilación anticipada debido al desgaste físico al que se someten en las tareas que realizan.