La Junta Departamental de Salto vivió una acalorada sesión en la que se debate el futuro laboral de los cuidacoches del departamento. La controversia gira en torno a la iniciativa de la Intendencia de Salto, que pretende transformar la tarea de estos trabajadores para convertirlos en facilitadores de tránsito, un cambio de modalidad que genera dudas sobre el marco legal y las condiciones en las cuales se implementará.
GARANTÍAS LABORALES
En medio de esta discusión, la edila del Movimiento de Participación Popular, Frente Amplio, Manuela Mutti, presentó un proyecto que buscaba sumar un actor clave en la negociación. La propuesta solicitaba formalmente la intervención del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para acompañar y supervisar el proceso de reconversión de los cuidacoches. Según lo expuesto por la edil durante su intervención, la presencia de la cartera estatal resultaba indispensable para brindar garantías normativas y asegurar que los derechos de los trabajadores no se vean vulnerados.
RECHAZO EN EL PLENARIO
A pesar de los argumentos planteados a favor del respaldo legal e institucional para el colectivo afectado, la iniciativa no logró prosperar en el ámbito legislativo. Al momento de la votación en el Plenario, el proyecto terminó naufragando al reunir únicamente 11 votos a favor frente a 19 en contra, quedando desestimada la participación del Ministerio de Trabajo en este tramo de las negociaciones.