Pasar al contenido principal
Jueves 30 de Octubre, 2025 217 vistas

Registro temporario de médicos extranjeros

Por el Dr. Gastón Signorelli
info@signorelli.com.uy
+598 098 518 709
El registro temporario de médicos extranjeros, creado para cubrir vacantes en zonas deficitarias, ha generado fuertes controversias. Si bien permitió mantener servicios activos, su implementación expuso fallas graves de control y cuestionamientos sobre la calidad asistencial.
El mecanismo habilita a ejercer sin una evaluación previa rigurosa, en tanto se tramite la reválida académica. Sin embargo, los sindicatos -en especial el Anestésico-Quirúrgico (SAQ)- denunciaron que muchos profesionales trabajaban durante años sin haber completado ese proceso. A pesar de la obligación de controles semestrales, el Ministerio de Salud Pública y varios prestadores no fiscalizaron los vencimientos y eso llevó a que en 2023 se detectaran 227 registros caducados sin seguimiento.
El gremio médico advirtió que esta laxitud puede comprometer la seguridad de los pacientes y reclamó exámenes teórico-prácticos previos para cualquier médico extranjero. La propuesta, respaldada por el Colegio Médico y sectores políticos, apunta a garantizar que quienes ingresen tengan formación equivalente a la local.
El debate también tiene un componente laboral, en tanto los médicos uruguayos enfrentan un sistema de residencias altamente competitivo, con 1.500 postulantes para 300 cupos, mientras algunos extranjeros acceden mediante mecanismos paralelos o cupos pagos, incluso con calificaciones menores. Esto genera malestar entre jóvenes profesionales locales que ven limitadas sus oportunidades.
Paradójicamente, el registro existe por la lentitud de las reválidas. Hasta 2020 eran gestionadas por la Universidad de la República, con demoras de años. El traspaso al MEC y la digitalización no resolvieron los problemas y se denuncian evaluaciones sin transparencia y constancias emitidas sin verificación documental.
El contraste es evidente, mientras los residentes nacionales deben superar años de formación y exámenes exigentes, los médicos con registro temporario pueden ejercer hasta cuatro años sin evaluación formal. Ello plantea un dilema entre cubrir urgencias asistenciales y resguardar estándares de calidad.
Hoy existe consenso político y técnico sobre la necesidad de reformar el sistema, incorporando evaluaciones previas obligatorias, acortando los plazos y reforzando los controles institucionales. Uruguay enfrenta el desafío de compatibilizar su vocación integradora con la garantía de excelencia profesional, evitando que la urgencia por cubrir carencias derive en riesgos asistenciales.
El Objetico es claro, contar con recursos humanos formados, distribuidos equitativamente y regulados con transparencia. El registro temporario fue útil en coyunturas críticas, pero su reformulación resulta imprescindible para equilibrar apertura y calidad en el sistema de salud uruguayo.