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Lunes 23 de Agosto, 2021 44 vistas

Roberto Ignacio ‘Chueco’ Burgos (ex-jugador de fútbol) Hincha de Nacional, campeón con Ferro

Fue bi-campeón con Ferro Carril 67′ y 68′, siendo muy joven juega en la selección de Salto y emigra a la capital para jugar en Cerro, Fénix, Wanderers, Nacional, Sud América y El Tanque. Integró una pre-selección uruguaya. Un grande de verdad, Roberto Ignacio ‘Chueco’ Burgos, orgullo del fútbol salteño, cuenta su carrera en diálogo con CAMBIO.
«Nací un 15 de octubre en Salto, pero como mi papá, Zacarías Burgos, era oficial de Policía que había venido de Montevideo, vivíamos en el interior del departamento, en Arapey, en Villa Constitución. Cerca de la comisaría vivían mis abuelos maternos, de ahí mi madre, Orfilia Cortés, viajó a Salto para tenerme en el Hospital, todo un sacrificio. Hasta que nos mudamos de la campaña a la ciudad para vivir en el barrio Ceibal, por calle Beltrán cerca del comercio de los Frediani. Después viví un año frente a la Urreta y después me fui a vivir a Montevideo, Agraciada 2355».
«En el barrio Ceibal cuando tenía 11 años fallece mi padre y nos quedamos solos con mi madre. M mi padre odiaba el fútbol, él quería que estudiáramos, quería que yo siguiera la carrera militar, por eso cuando fallece yo empiezo a tener más contacto con los gurises del barrio Ceibal, donde empiezo a jugar el fútbol, lo que me apasionaba. Ahí arranca mi historia en el fútbol. Enfrente a mi casa había una canchita donde se juntaban todos los gurises del barrio, para jugar al fútbol, en un terreno baldío. Después que hice muchos amigos, me iba entreverando con gente más grande, con mucha experiencia, lo que me fue formando como jugador. Antes salían tantos jugadores con técnica depurada por los campitos de barrio, que ya no existen casi. En esos partidos éramos como 20 para cada lado, entonces en un espacio reducido había que saber dominar la pelota para poder disfrutarla un poquito, tenías que hacer el dribling obligado, era difícil mantener la pelota en los pies. De ahí salieron muchos jugadores habilidosos en el fútbol salteño y en todo el país».
«Mi puesto siempre en realidad era ’10’, como armador, me encantaba tener la pelota en los pies, pero ese sueño lo vine a cumplir en el final de mi carrera como jugador, en El Tanque en Montevideo, porque me gustaba jugar de volante de distribuidor del juego. Cuando debuto en el primero de Ferro Carril en el año 67′ el técnico ‘Morocho’ Bentancourt, que me puso contra Almagro en el Forti. Recuerdo haber agarrado una pelota de afuera del área y meterla contra un palo. Fueron las únicas dos veces en mi vida que juego como ’10’, después siempre jugué como zaguero derecho, en Montevideo y pre-selección uruguaya también jugué como lateral derecho».
«Voy a explicar cómo llegó a Ferro Carril, porque yo era hincha de Nacional, pero como ya vivía en la Zona Este tenía muchos amigos hinchas de Ferro. Mi vecino era Danilo J. Porto muy conocido porque era periodista, que me termina llevando a jugar a Ferro, porque en Barbieri y Leggire trabajaba el ‘Tito’ Rodríguez, que me había dicho ‘gurí, querés venir a jugar a Nacional’. Le dije bueno, él me dice ‘andá mañana a la Liga a inscribirte’. Yo tenía 13 o 14 años. Al otro día salgo caminando de casa para ir a la Liga para fichar para Nacional, en el camino me encuentro con Danilo J. Porto, me dice ‘a dónde vas gurí’. Le tuve que decir que me iba a inscribir para jugar en Nacional, me subió en un taxi, me llevo a la Liga y me inscribe en Ferro Carril. Después la gente de Nacional decía ‘cómo te vas a inscribir en Ferro que nos diste la palabra a nosotros’. Lo cierto es que quedo inscripto para jugar en Ferro».
EL ‘BI’ CON FERRO
«Empiezo a jugar en Ferro, el técnico de la cuarta era Omar ‘La Mona’ Volpi, técnico de una generación que gran parte llegó a primera. Recuerdo jugábamos los sábados de tarde en tercera, se jugaba a primera hora, después cuarta y por último la Reserva. En el 67′ cuando me citan para jugar en primera, alcancé a jugar cuatro partidos entre sábado y domingo. El recuerdo de los sábados cuando no jugábamos de local, que lo hacíamos en la cancha de Santa Rosa donde ahora está El Revoltijo, íbamos en la famosa ‘Bañadera’ de Moreni. Nosotros éramos gurises con 14 años y recorrimos Salto de un punto a otro de la ciudad, para jugar de visitante. Cosas que no quiero dejar de contar».
«Después fui parte del Ferro Carril bicampeón del 67′ y 68′. En el 67′ salimos campeones en las cuatro divisionales y me tocó jugar en todas, donde estaban el ‘Corcho’ Arrigoni, Nelson ‘Zurdo’ Ríos, Wilson Suárez, en el caso de Carlos ‘Rabito’ Ríos no alcanzó a jugar en primera, era el goleador de cuarta y se fue antes para Montevideo a jugar en Peñarol; actualmente vive en Ecuador».
«El Ferro del 68′ fue inolvidable, por la forma que terminamos ganando ese campeonato, donde Nacional con un equipazo fue el gran candidato en el año y llegaba a la final, como favorito, mientras Ferro era un equipo con jugadores de experiencia como Clive Pérez, el ‘Tortuga’ Rodríguez, con Juan Izaguirre jugando de ‘9’ el ‘Bocha’ Beltramelli. Eran jugadores veteranos pero con una vigencia total, mechado con gurises de inferiores, donde estaba yo. El ‘2’ de Ferro titular indiscutido era el ‘Lucho’ Benegoni, que va a practicar a Cerro de Montevideo, se lesiona en una de sus rodilla y ahí entro yo y no me sacan más hasta que me voy a Montevideo. Lo que es desgracia para uno, es suerte para otro. Volviendo a Nacional tenía jugadores como Barrios, de la selección de Artigas, el arquero el ‘Ronco’ García, ‘Pacho’ Jardim, Castro un ‘9’ de Artigas. Un vago recuerdo de un partido desastroso jugado en la segunda rueda en cancha de Nacional, donde nos ganaron 5 a 0. Esa razón fue la confianza por la que Nacional llegó a la gran final del 68′ en el Dickinson. Nos habían hecho unos goles insólitos y nosotros íbamos con un hambre de triunfo impresionante. Recuerdo haber enfrentado a Vargas, delantero de Nacional. En los 90′ habíamos empatado 0-0 bajo un calor impresionante, y ya en el alargue no solo se le ganó sino que aprovecho para iniciar la jugada del primer gol de Ferro, le paso la pelota a Wilson Suárez y este la termina colocándola contra un palo. Ahí dije ‘ahora no perdemos más’. Terminamos ganando 3-1 con un gol de ellos en la hora. Sin olvidarnos de la suerte del campeón en el final de los 90 minutos, porque Castro estrella un cabezazo en el palo. Nosotros con un ganador en el arco como Ramón Rivas, que cuando jugaba en cuarta con nosotros era puntero izquierdo, pero un día faltó el golero de tercera y no llegaba el ‘Mono’ Realini, que era el golero de tercera y Ramón dijo ‘yo juego al arco’ y no salió más: Cosas del fútbol».

«Un sueño haber jugado en la preselección»

«Un sueño haber estado en la pre-selección uruguaya rumbo a Alemania 74′, el técnico era Roberto Porta, el preparador físico Pallece. Fue la oportunidad de haber hecho una gira larga, jugamos en varios países. Un orgullo haber estado en esa pre-selección, lo máximo haber representado a mi país. Pero antes del Mundial del 74′ fui uno de los eliminados. En mi puesto estaba Elbio Pavoni, que jugaba en Independiente, y Pablo Forlán en San Pablo. Pero lo vivido no me lo quita nadie. Jugamos en Australia, el Estadio estaba lleno de uruguayos éramos locales. Había una bandera grande de Ferro, que al principio pensé era de Danubio, cuando termina el partido veo que era una familia salteña, eran hinchas de Ferro y como jugaba yo llevaron la bandera de Ferro».

Cerro, Nacional y las copas Libertadores

«Había varios cuadros de Montevideo interesados en mí, Nacional era uno, pero mi madre no me dejaba ir, quería que me quedara a estudiar. Don Arrestia, que tenía una agencia de Quinielas, me dice ‘anda a Cerro que hay dos jugadores de Dublín’, Ever Almeida y el ‘Pocho’ Mora. Convencen a mi madre, me voy a Cerro y me quedaba con estos jugadores de Salto que ya estaban en un residencial. El técnico Ondino Viera y el preparador físico Omar Borrás. Con ellos aprendí mucho, enfrenté a Nacional y Peñarol en el Centenario. Como en Cerro estaba Dalmao, un gran zaguero, tuve que jugar de lateral derecho, donde hice toda mi carrera profesional. Mi debut fue ante Nacional, marcando a Cubilla, que se tiraba por la izquierda. Después enfrenté a Peñarol en el año 69′ y 70′. Había delanteros a los que era muy difícil sacarles la pelota. En el 71′ juego un año a préstamo en Fénix en segunda, anduvimos bien. Pero en el 72′ me voy a Wanderers, donde estaba el ‘Maño’ Ruiz, fue quien hablo con los dirigentes para que me lleven para cubrir el lateral derecho. Salimos campeones, ascendemos a primera y logramos la clasificación para jugar una Libertadores. En esa época jugaban dos equipos uruguayos y dos extranjeros, que ese año eran peruanos. Le ganamos en el Centenario a Unión Guaral y Universitario de Lima, perdimos con Peñarol, que termina clasificando en esa serie. Después en el 76′ juego mi segunda Copa Libertadores con Nacional, enfrentando a dos cuadros chilenos, Universidad de Chile y Unión Española. También en esa oportunidad termina ganando Peñarol la llave y sigue en carrera. Fue otra gran experiencia volver a jugar una Copa Libertadores. En el último partido con los chilenos de local, terminamos nosotros clasificando a Peñarol, porque si perdíamos con Universidad clasificaban ellos. Terminamos 1 a 1, íbamos ganando y nos empataron en la hora en una noche lluviosa. En el 77′ jugué con jugadores como Gary Castillo y Antonio Alzamendi, con ese equipo le ganamos a Peñarol 2 a 0 en el Centenario y 2 a 1 por el Campeonato Uruguayo».

Selección y retiro joven

«Tuve la oportunidad de jugar el Litoral 68′-69′ dirigido por el ‘Macho’ Alfieri, a los viejos Litorales había que jugarlos, y yo era bien gurí. Había que jugar en Paysandú y Río Negro, que en esos años tenían cuadrazos, estaban siempre en la definición y a estadios llenos. Incluso de Salto viajaba mucha gente para vernos. Jugar en la selección era lo máximo, una vidriera. A la penúltima fecha ya no juego, me había arreglado para jugar en Cerro de Montevideo. Fue mi único Litoral. El ‘Ronco’ García el arquero, hice pareja de zagueros con el ‘Gauco’ Cardozo, el ‘Chueco’ Joffre, ‘Pardo’ Camacho, ‘Pacho’ Jardim, ‘Bicho’ Da Silva, ‘Zorro’ Cuesta, ‘Paisano’ Finozzi. Otro lindo recuerdo jugar en la selección de Salto.
Me retiro joven, después de Nacional me voy a jugar a El Tanque, donde por una lesión me termino retirando con 30 años. El técnico el ‘Piola’ Cincunegui, que me pide juegue de ’10’ en la cancha de La Luz ante Liverpool, que venía primero. Ganamos 4 a 0 pero me hago un esguince de tobillo. Fue mi último partido».