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Martes 18 de Agosto, 2026 168 vistas

Salto coordina una respuesta integral y prepara el escenario adverso que generará de El Niño

Por José Luis Toriani 
La Intendencia de Salto comenzó a intensificar los preparativos ante el escenario climático que se prevé para los próximos meses, marcado por la incidencia del fenómeno de El Niño y la posibilidad de que durante la primavera y hacia fin de año se registren precipitaciones y crecientes de una magnitud superior a la habitual. El intendente de Salto, Carlos Albisu y el director del Centro Coordinador de Emergencias Departamental (CECOED), Aquiles Mainardi, coincidieron en que el objetivo no es generar alarma entre la población, sino anticiparse a un escenario potencialmente complejo y fortalecer la capacidad de respuesta del departamento. 
INFORMES TÉCNICOS
Los informes técnicos nacionales e internacionales manejan una probabilidad elevada de que los próximos meses presenten condiciones particularmente exigentes, con una estimación cercana al 80% de que el episodio sea de una intensidad importante durante octubre, noviembre y diciembre. Albisu recordó especialmente las inundaciones registradas en 2015, consideradas uno de los antecedentes recientes más importantes para Salto, y señaló que el departamento debe prepararse para un escenario que eventualmente pueda superar los registros de aquel episodio. “No se está hablando de una catástrofe”, enfatizó el intendente, pero sí de la necesidad de “prepararse para lo más grande”, aun cuando finalmente las condiciones puedan resultar menos severas de lo previsto. 
DOS ESCENARIOS ADVERSOS
Las autoridades departamentales advierten que Salto deberá prepararse para atender dos situaciones que pueden presentarse de manera simultánea. Por un lado, estará la creciente del río Uruguay, con la eventual necesidad de evacuar y asistir a las familias afectadas. Pero, por otro lado, las precipitaciones intensas pueden generar problemas en diferentes zonas del departamento, particularmente en localidades del interior que podrían quedar aisladas y en barrios de la ciudad afectados por acumulaciones rápidas de agua. Albisu recordó que lluvias del orden de los 50 a 100 milímetros pueden provocar importantes escurrimientos y desbordes en determinados puntos, generando las conocidas “enchorradas”.
PREPARACIÓN EN EL INTERIOR
Otro de los puntos centrales del plan es la situación de las localidades del interior. La Intendencia prevé realizar recorridas junto con organismos nacionales para llegar no solamente a las alcaldías, sino también a las zonas que no cuentan con estructura municipal. La idea es mantener reuniones con alcaldes, concejales y vecinos para explicar el escenario previsto, identificar las principales necesidades y anticipar eventuales dificultades. La preocupación central es que algunas poblaciones puedan quedar temporalmente aisladas como consecuencia de las lluvias. 
REFUGIOS CON MÁS CAPACIDAD 
La Intendencia también comenzó a preparar los lugares que eventualmente serán utilizados como refugios. Albisu indicó que se apunta a tener esa infraestructura definida durante agosto, tomando como referencia la experiencia de 2015. En aquella oportunidad, alrededor de 6.000 personas resultaron desplazadas, aunque la mayoría logró resolver su alojamiento mediante familiares, amigos u otras alternativas. Unas 500 personas, aproximadamente, debieron recurrir a los refugios habilitados. Ante la posibilidad de que el próximo episodio pueda alcanzar una magnitud importante, las autoridades consideran necesario contar con una capacidad de respuesta mayor.