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Miércoles 21 de Febrero, 2024 42 vistas

Salto entrenó con el retorno de Fagúndez y la mirada puesta en Artigas

Salto volvió al trabajo tras lo que fue la derrota clásica ante Paysandú con un objetivo claro en su horizonte, el choque ante Artigas del próximo sábado, el cual significará, entre otras cosas, el retorno del elenco de Aliberti después de haber disputado cuatro partidos seguidos en condición de visita.
Está claro que el encuentro venidero constituirá un mojón importante en el camino de la selección naranjera por la serie del Litoral Norte, ya que en caso de ganar estaría sellando su pase a la siguiente fase y con ello la tranquilidad de jugar “sin presión” el último partido de la serie ante Rivera.
Sin embargo, una derrota a manos del equipo fronterizo podría comprometer su clasificación, puesto que todavía debe disputarse una fecha en la que quedará libre y, por tanto, se verá imposibilitado de sumar.
Es por todo lo expuesto anteriormente que los de Aliberti empezaron a encarar esta semana con buen clima, dejando atrás el resultado del último pleito y sabiendo que se les avecina un lindo desafío.
El entrenamiento contó con la presencia de 24 jugadores, entre los que se destaca Junior Rodríguez, quien viene evolucionando favorablemente de su lesión, la misma que lo privó de debutar con la albirroja en este 2024. Otro que dijo presente en el movimiento de martes fue Nicolás Fagúndez, quien también es baja hace varios compromisos.
Algo que tampoco pasó desapercibido en el desarrollo del entrenamiento fue la charla que mantuvo Junior Aliberti con Fabián Leites, quien fue uno de los puntos más flacos del equipo en tierras sanduceras.
El carácter de la práctica fue bastante distendido, tanto así que en la previa de la misma los futbolistas disputaron un “torneo” amistoso de fútbol tenis que hizo las veces de calentamiento.
Una vez que la práctica dio inicio de manera formal, los jugadores trabajaron bajo las órdenes del preparador físico Franco Santurio, quien diagramó un circuito de trabajos físicos que no demandaban mucha intensidad.
Posteriormente, los trabajos variaron e incorporaron la presencia del balón, manteniendo siempre la finalidad de no exigir demasiado a los futbolistas, teniendo en cuenta la seguidilla de partidos y la duración de la semana.
Una vez concluido esto, los deportistas finalizaron la práctica con diversos juegos sobre el arco de calle Agraciada, demostrando la fortaleza del grupo y la responsabilidad con la que preparan su próxima contienda.