Por José Luis Toriani
El avance del picudo rojo de las palmeras mantiene en alerta a las autoridades ambientales de Salto, que vienen realizando tareas de monitoreo y prevención ante la posibilidad de que el insecto llegue al departamento. Pablo Alves, de Salud Ambiental de la Intendencia de Salto, le explicó a CAMBIO que se han mantenido reuniones e intercambios con especialistas y referentes de otras ciudades, entre ellas Concordia y Paysandú, para conocer las experiencias y las medidas que se están adoptando frente a esta plaga. Según señaló, la experiencia acumulada en Argentina durante los últimos diez años permite contar con información importante, aunque todavía existen muchas interrogantes respecto al comportamiento del picudo rojo y su capacidad de adaptación.
SEIS PUNTOS DE MONITOREO
Para detectar rápidamente una eventual llegada del insecto, la Intendencia mantiene actualmente seis puntos de monitoreo en Salto. Las trampas son revisadas semanalmente y, hasta el momento, no se ha detectado la presencia del picudo rojo en ellas. Mientras tanto, la situación regional es seguida con atención. Alves indicó que existe información de que el insecto se está acercando a Paysandú, donde ya comenzaron a implementarse medidas preventivas. En ese departamento se seleccionaron unas 100 palmeras consideradas de especial importancia, entre ellas ejemplares ubicados en el cementerio de Paysandú, debido al valor que tienen dentro del entorno arquitectónico y paisajístico del lugar. El tratamiento preventivo que se está realizando en Paysandú incluye el uso de insecticidas aplicados mediante drones, una alternativa que permite alcanzar las partes superiores de las palmeras, donde resulta difícil acceder por la altura de los ejemplares.
ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTOS
Alves explicó que uno de los principales desafíos está justamente en los costos de los tratamientos. La altura de las palmeras obliga a utilizar diferentes tecnologías o procedimientos que pueden representar una inversión importante. Entre las alternativas también se encuentra la denominada endoterapia, un sistema mediante el cual se introduce un insecticida directamente en la palmera mediante una aplicación a presión en la base. Posteriormente, el tratamiento debe repetirse aproximadamente cada cuatro meses. Otra posibilidad es el uso de entomopatógenos, organismos y hongos beneficiosos que pueden actuar contra el insecto. Sin embargo, este sistema requiere un período prolongado para que los organismos logren colonizar la palmera y comiencen a generar una protección efectiva, que podría recién producirse alrededor de un año después. Uno de los aspectos que genera especial interés es saber si el picudo rojo puede atacar especies nativas. Alves explicó que, de acuerdo con lo transmitido por una entomóloga argentina que lleva años estudiando el problema, durante aproximadamente una década de observaciones nunca se encontró un picudo rojo atacando una palmera nativa.