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Domingo 30 de Agosto, 2026 451 vistas

Salto rindió homenaje a Juan Pablo II con la inauguración de su busto y celebración especial a 38 años de su histórica visita

En un clima impregnado de profunda fe, recogimiento y memoria viva, la comunidad de Salto se conmovió al conmemorar casi cuatro décadas de aquel inolvidable encuentro con el pontífice polaco Karol Wojty?a, inmortalizando su legado a través de una Solemne Misa e inauguración monumental.
UN RECUERDO INTACTO
En la mañana de ayer, Salto se vistió de gala espiritual para rendir un sentido e histórico homenaje a San Juan Pablo II, en el marco de la conmemoración de los 38 años de su célebre e hito pastoral en la región de Salto Grande. La jornada reunió a autoridades eclesiásticas, fieles locales y delegaciones internacionales en un acto que quedará grabado para siempre en la memoria colectiva del departamento. El evento central dio inicio a las 10 horas en la intersección de la calle Juan Pablo II, próximo a la Avenida Catalina Harriague de Castaños. En este emplazamiento tan significativo para los salteños, la feligresía se congregó con la emoción a flor de piel para presenciar tanto la celebración de la Santa Misa como la posterior inauguración y bendición del busto erigido en honor al conocido popularmente como el “Papa viajero”.
HERMANDAD DE PUEBLOS
Esta trascendental ceremonia fue posible gracias a un esfuerzo coordinado y fraterno entre la Iglesia Católica, a través del Obispado de Salto, y la Asociación Civil Polska de Concordia, entidad que nuclea a la comunidad de descendientes de inmigrantes polacos en la provincia de Entre Ríos, Argentina. La alianza estratégica e institucional entre ambas márgenes del Río Uruguay reflejó nuevamente la esencia de hermandad que Karol Wojty?a sembró durante su paso por tierras suramericanas. La presencia de la colectividad polaca aportó un matiz de honda emotividad, reconociendo a San Juan Pablo II no solo como la cabeza guía de la Iglesia Católica durante más de dos décadas, sino también como una figura insustituible de la identidad de su patria natal y un constructor incansable de puentes entre las naciones del mundo.
MOMENTO EMOTIVO
Uno de los momentos de mayor recogimiento y júbilo se vivió tras concluir la misa, al momento en que las autoridades y representantes religiosos descubrieron formalmente el monumento y busto a San Juan Pablo II. Entre aplausos, lágrimas contenidas e himnos de alabanza, la escultura fue revelada a la vista de todos los presentes, quedando así perpetuada su figura en la geografía urbana y espiritual de Salto.